jueves, 23 de septiembre de 2010

PENSAR LA INDEPENDENCIA

Por Ilka Ibonette Oliva Corado

14 de Septiembre de 2010
Estados Unidos

¿Cómo se celebran las fiestas patrias en el exilio? Es una pregunta fácil de contestar: no se celebran.

Salvo que trabajés en alguna dependencia del Ministerio de Relaciones Exteriores, y te toque asistir a la reunión entre Consulados, o cosas así, de allí pal real, vos que sos del pueblo trabajás tu día normal.

De las Antorchas; la bulla de las bocinas de los carros y las porras de los patojos te llegan desde el Obelisco y desde las distintas carreteras departamentales; viajan con el viento y el eco sonoro aterriza sobre las ramas de los árboles, silbando en el vendaval septembrino el fervor patrio de la tierra que dejaste.

En Estados Unidos lo disfrazaron con el nombre de Mes de la Hispanidad , septiembre es ¡nuestro mes en gringolandia!, ¡tenemos mes!, ¡pero no nos dan documentos!, ¡nos persigue la Migra ! En la Casa Blanca se reúne la marita de la foto del medio artístico y le dan su diplomita como reconocimiento al Orgullo Hispano, como siempre el que no sea tocado por la mano Estefan no entra en la celebración.

Lo mismo sucede en los diferentes Estados del país, en las Municipalidades –alcaldías- se reúnen los tacuacines de siempre: ¿los has visto?, (bueno imaginátelos si no vivís aquí) siempre los del grupito, los de la foto, los del cuello, los labiosos, los boas; los representantes de cada comunidad –o país- llevan a un “abanderado” a recibir su diploma; un reconocimiento por dar ayuda a la comunidad de su país dentro y fuera de las fronteras del mismo.

Por supuesto que el tipo (porque por lo general son hombres quienes lo reciben) tiene que ser mínimo residente legal, porque aunque los indocumentados hagan más por su país, el hecho de ser de las sombras, no lo hace acreedor de tan preciado reconocimiento. Es capaz entrando a la Alcaldía y lo recibe la Migra para mandarlos en dos patadas de regreso a su país de origen.

Hace algunos años conversaba con alguien que recibió “tan distinguido homenaje”, oriundo de Chiquimula y el cuate no cabía en todo Chicago, su gran labor realizada desde el exilio había sido tener 3 patojos becados en Guatemala. A lo que yo pregunté “¿becados, becados? “¿Beca o media beca? Y él me contestó: “¡no jodás!” “¡claro que beca completa!, no logré salir de la duda y volví a preguntar y “¿ cómo es la beca, en qué consiste?”, el tipo se infló, se pavoneó y luego contestó “¡ ciento veinte dólares al año!” , “se le dan en Guatemala cien quetzales cada dos meses al estudiante becado, para que compre; un su lapicero, un su cuaderno, saque fotocopias…”yo indignada protesté : “¿y esa es tu gran ayuda?”, “¡te llenás la boca diciendo que ofrecés becas!” “¡sos un pishquirrico eso no es una beca!” ¡Guatemalteco tenías que ser!

Lo peor de todo es que el cuate formó una su “organización” en la que el único miembro es él, y los tres “becados” reciben los famosos cien quetzales cada dos meses, de bolsa de tres humildes cristianos que colaboran con él, y aquel llega a Guate contando que es su organización (osea él) quien lleva la ayuda. ¡Típico guatemalteco fanfarrón! (Y de esos te los topás en cada esquina en Estados Unidos es lo peor) Es que así somos, todo es aparentar, la gente se enjarana comprando un su carro del año, con tal que la vean bien tirada, y aunque no tengan ni frijoles para comer en su casa.

Pues aquí específicamente en Chicago, quien no tiene una su “organización” (por supuesto quien no la preside) no pasa (de sope a gavilán). Lo más curioso que hay más de medio ciento –de organizaciones- y el pisto que recaudan en sus “actividades” bien gracias, no se le ve el camino que toma. ¡Como buenos guatemaltecos!

Pues entre ellos se tiran la chibolita cada año en el Mes de la Hispanidad , algunos hasta han recibido el mentado diploma cinco veces, es decir; cinco años. ¡Ya te imaginarás va! Velan ese esperado momento durante todo el año ¡hasta lo practican!: buscar el traje, los zapatos, caminar sobre la tarima, dar la mano al alcalde de la ciudad, tomarse la foto del recuerdo y sentarse a esperar el día siguiente, en que tal vez salgan sus nombres en alguna nota de la sección de sociales en los periódicos de habla hispana.

Con la comunidad se realizan varios eventos (casualmente los mismos de la foto son los participantes), desde la Miss Guatemala Chicago, el mentado picnic Chapín y al mes después, el picnic Centroamericano, en ambos hay de todo menos cosas de Centroamérica. Los realizan en parques, entonces llegás, lo primero que encontrás es: ¡Cerveza Corona! Y el resto de puestos de comida, entre los que abundan los tacos mexicanos por supuesto, (como buenos copiones que somos) una tarima con una docena de bocinas que ronronean con música de todos lados menos guatemalteca.

Lo único guatemalteco cien por ciento que encontrás, son las playeras de los Rojos y Cremas.

A principios de Septiembre se realiza el Desfile Centroamericano, en donde en lugar de cantar de alegría llorás por la cólera, de ver los colores de la bandera, la forma en que la andan guindando, las mismas organizaciones de siempre, repartiendo volantes, de igual manera los comerciantes centroamericanos, colombianos y mexicanos, allí se va revuelto: ¡tipo revolcado!

¿Has visto que cada desfile lleva su abanderado va? O como dirían aquí: Mariscal. Pues todos los años mirás a las mismas chencas de siempre, pasitas pero allí van, no ceden el puesto ni a palos, ¡son ellos o nadie! ¡Azadones como buenos guatemaltecos!

Volviendo al Mes de la Hispanidad , como sabemos aquí quienes mandan en cuestión de la mayoría de las minorías son los mexicanos, y se apoderaron de las cadenas televisivas de habla hispana (igual que en Guate, para mi dolor), así es que la bulla desde que inició el año es el mentado Bicentenario de México, a todos les viene del norte , que también sea el Bicentenario de Chile, los únicos que lo saben y lo comentan son ellos, al resto (incluyendo guatemaltecos) lo que los mueve es la fiesta Del Grito de Independencia de México. Así es que desde el fin de semana pasado, los restaurantes y discotecas han estado llenas a reventar celebrando desde ya el ¡Bicentenario!

En los restaurantes guatemaltecos mirarás dos o tres banderitas de plástico y allí murió, porque hasta el menú es mexicano con eso te digo todo.

Así es que mañana será en gringolandia un día de trabajo normal, y si querés celebrar andá con los mexicanos porque con los guatemaltecos no se cuenta para todo lo que tenga que ver con la Patria.

Pensando en la idea original de Independencia y de cómo se llevo a cabo aquella famosa Acta en 1821, desde allí viene siendo fraude. Y llevamos celebrándolo 189 años. Por el contrario cuando pienso en Independencia mi imaginación vuela y acampo en el Sur, en los días en que El Libertador andaba echando punta con su sueño de unificar Latinoamérica, hacer una sola moneda y mandar al Congo a los del patio de enfrente. Pero para variar fue traicionado, por los mismos vende patrias que han dejado hijos regados al correr de los años, ¡Cómo se propagan esos hijos de María Morales!

Pensar en Independencia sin llevar el sello Allende y Árbenz es hablar en mandarín. El primero dio la vida como enganche, apostó por el sueño Bolivariano y murió en el Palacio de la Moneda , igualmente traicionado por militares, chafarotes que al final se adueñaron con sus dictaduras durante décadas del pueblo latinoamericano, en este caso particular: Chile.

El segundo de occidente tenía que ser, no sé por alguna razón inexplicable siento que tiene más palabra la gente de occidente que la de cualquier otro sector del país. Militar de carrera, joven y soñador, a él no tuvieron tiempo de matarlo en el Palacio Nacional, pero lo relegaron a los sótanos del olvido, exiliado como chucho sin dueño, del tingo al tango durante años. Al pensar en él viene a mi memoria la Carta Magna que sancionó en 1945 aquella Junta Militar:

1- La separación de los poderes dentro del Estado.
2- La Autonomía de la Universidad (¡de mis amores!) de San Carlos de Guatemala.( LA QUE HAY QUE DEFENDER)
3- El fin del trabajo forzoso y de la prisión por deuda.
4- El reconocimiento de la mujer como ciudadana.
5- La otorgación del derecho de voto a la mujer, la mujer analfabeta no podía votar.
6- El reconocimiento de las garantías constitucionales.

El discurso que evocó aquel inolvidable 15 de marzo de 1951 cuando asumió la presidencia: “Nuestro gobierno se propone iniciar el camino del desarrollo económico de Guatemala, tendiendo hacia los tres objetivos fundamentales siguientes: convertir nuestro país de una nación dependiente y economía semicolonial en un país económicamente independiente, convertir a Guatemala de país atrasado y de economía predominantemente semifeudal en un país moderno y capitalista; y hacer que esta transformación se lleve a cabo en forma que traiga consigo, la mayor elevación posible del nivel de vida de las grandes masas del pueblo”.

¿Un soñador utópico? Habemos muchos así, delirando, deseando por fin la Independencia de Latinoamérica.

Viene a mi memoria Bolivia y La Higuera , la fotografía en la que se hace alarde de la traición militar de aquel país al combatiente del pueblo y para el pueblo, El Che Guevara, un soñador más, un hijo de los pocos que ha parido el Continente, pienso en Camilo, En Everardo, En Víctor Jara, en Otto René Castillo, en Sandino, en Monseñor Romero, Monseñor Gerardi, en el: veo, oigo y callo. Porque así se ha manejado Latinoamérica durante décadas, la gente prefiere callar y los pocos que se atreven a hablar o a actuar simplemente se les da pasaporte.

Como a los miles de desaparecidos en las entrañas del Continente que perdieron la batalla en busca de aquel ideal que hoy en día a la mayoría le viene del norte. Pienso en los estudiantes universitarios de Latinoamérica, en lo que fueron, lo que son y lo que serán las siguientes generaciones de egresados. Si tendrán el valor, la capacidad, el coraje, la valentía de luchar por el ideal de José Martí, de Miguel Ángel Asturias, del Gabo, de Isabel Allende, en las teorías de: Eduardo Galeano, de Marx, Engels, Lenin. En la música de Mercedes Sosa, Violeta Parra, Silvio Rodríguez, Alux Nahual, los hermanos Mejía Godoy, Alfredo Zitarrosa, en la letra de Atahualpa Yupanqui, en Quilapayún y su vigente; Qué Culpa Tiene El Tomate, Jorge Cafrune y sus Coplas del Payador Perseguido.

Pienso en los dictadores que se fueron al otro lado sin saldar la deuda, de los asesinos que aún vagan jampones en las entrañas del país al que le hicieron tanto daño.

Pensar en Independencia es ir más allá, de ir a carrerear la Antorcha , de desfilar el 15 de Septiembre, de hacer la Jura a la Bandera y cantar el Himno Nacional. Va más allá de observar los colores de nuestra bandera ondear en cualquier esquina durante el mes patrio, pensar en Independencia es algo mucho más serio que llorar por la nostalgia que abraza en la diáspora al desterrado. Es algo mucho más profundo que Mi País, que los poemas, que las canciones.

Pensar en Independencia es trabajar día a día, hombro a hombro, con honestidad, con profesionalismo, con el amor que sólo se le puede tener a la Patria , porque como diría Mercedes Sosa: países hay muchos y se les agradece la hospitalidad pero la Patria … la Patria es Una Nada Más y a ella nos debemos.

Pensar en la Independencia quema el coco, así es que yo me voy despidiendo en las vísperas, ya que mañana -como buena emigrante- me toca trabajar…

1 comentario:

Ilka Oliva dijo...

Fue sorpresa encontrar mi escrito en este blog, gracias, un fuerte abrazo desde Chicago.

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