lunes, 5 de julio de 2010

LAS DICTADURAS

Escrito por Gil Zu *


¿Qué es un Dictador? Autócrata, déspota, tirano, absolutista, (fig) amo. La Dictadura es Autocracia y refiérese al Dictador. “Si ustedes tienen la capacidad de ser esclavos, yo no la tengo para ser tirano”. Francisco Morazán.

Ubico: Progresista para unos. Un dictador para la mayoría

El General Jorge Ubico al participar como candidato a la Presidencia de la República, fue derrotado en Quetzaltenango y guardaba ese recuerdo hasta desquitarse con El Ferrocarril de Los Altos.

Hubo ciudadanos ilustres que desafiaron a la Dictadura, como el Licenciado Aguilar Fuentes, su voz libertaria la mantuvo hasta el último instante de su vida al considerarlo su opositor, Ubico ordenó que lo mantuvieran en bartolina en las mazmorras de lo que fue la Penitenciaría Central. Las torturas fueron tan crueles que le quebraron los huesos y no se podía sostener parado y tuvieron que amarrarlo antes de ser fusilado. Ubico visitó la Penitenciaria y dentro de su último deseo, el Licenciado Aguilar Fuentes, pidió que Ubico escuchara una confesión personal que debía de hacerle antes de morir, y al acercarse Ubico y poner su oído frente a los labios del sentenciado, Aguilar Fuentes le escupió la cara.

Su ahijado fue jefe de una pandilla

Los Generales cercanos a Ubico para congraciarse de la amistad del Señor Presidente, le pidieron que fuera padrino de uno de sus hijos. Uno de ellos fue el General Aris de Castilla. El hijo de este General fue enviado a Europa, Estados Unidos y México para que mejorara en sus estudios, pero este joven (19 años) tanto en los Estados Unidos como en México, se estuvo relacionando con las pandillas neoyorquinas y en el DF con hampones de alta categoría. Aprendió las técnicas del hampa y a su regreso a Guatemala contactó con muchachos de su edad que pertenecían a las familias más adineradas. Organizaron su propia banda y principiaron a incursionar en casas habitacionales, almacenes y fábricas.

Sus técnicas dejaron estupefactos a las propias autoridades militares y civiles y a la sociedad guatemalteca. En una oportunidad penetraron a una casa residencial, ingresaron mientras los habitantes dormían. Se situaron en el comedor y sacaron comida y vinos. Después de haber cenado y bebido, dejaron la marca de una mano enguantada como recuerdo.

En otra ocasión, funcionaba en ese tiempo el Almacén Benjaminson, y los propietarios abrían sus puertas cinco o diez minutos antes de las 8 de la mañana. Los jóvenes de la banda llegaron veinte minutos antes de que abrieran, saludaron al guardia que cuidaba la puerta de entrada y con una llave maestra abrieron, ingresaron, cargaron una panel con todo lo que cupo, volvieron a cerrar y se despidieron del guardia. Adentro las autoridades encontraron la señal: Una mano enguantada en la pared, con un ‘hasta pronto’.

El periodista Huerta

El jefe de la banda había entrado en amoríos con una dama casada con un periodista de El Imparcial y una noche mientras se deleitaban eróticamente hablando, fueron sorprendidos por el esposo de la amante y entablaron una riña. El joven ladrón logró atrapar su escuadra y le disparó a quemarropa al esposo que cayó fulminado. Se retiró del apartamento y al llegar las autoridades lo quisieron dar como un suicidio.

Las autoridades comenzaron la investigación, interrogatorios y seguimiento. Una noche el joven delincuente jugaba en uno de los billares de la 6a avenida zona 1, pero inadvertidamente en un movimiento que hizo dejo al descubierto el arma de fuego que llevaba y habían judiciales observándolo. Fue llevado a las detenciones policiacas, y la Judicial al mando de José Bernabé Linares, principiaron la cacería de comprometidos entre los que se encontraba el ‘Chiqui’ Iglesias, cuyos padres eran los propietarios de la Confitería Iglesias.

Ubico le mandó a preguntar a su ahijado que le dejaba dos opciones: Treinta años de cárcel o ser fusilado, y la respuesta fue: Que me fusilen y que mis compañeros ya no vuelvan a delinquir.

Al siguiente día El Imparcial en su Portada publicaba: A plenario contra Aris De Castilla y Compañeros. Luego Lionel (así se llamaba) fue fusilado, pero antes de ello se fue a despedir de cada uno de sus compañeros, diciéndole a Meme: Vos que sos católico, te recomiendo que lleves flores a mi tumba.

La ‘Mano Enguantada’ muchas décadas después fue imitada en Guatemala como ‘La Mano Blanca’ dirigida por el hijo de un boxeador de pesos completos: Raúl Lorenzana.

La Ley Fuga

Fue creada La Guardia Rural Ambulante, y cuando detenían a un opositor al gobierno o acusados por algún finquero, lo mataban. De allí nació la expresión ‘Lo Venadearon’. Otras veces la persona ya detenida se le decía que quedaba en libertad, pero que debía de correr y cuando estaba corriendo le disparaban como cuando están jugando tiro al blanco. Luego al cadáver le ponían un sello en una de las mejillas donde se leía Guardia Rural Ambulante.

Fueron cancelados todos los partidos políticos y sindicatos funcionando únicamente el Partido Liberal.

La renuncia de Ubico

Después de las manifestaciones donde el pueblo de Guatemala pedía a gritos la renuncia de Ubico, el Presidente delegó en uno de sus Ministros, el Licenciado Salazar, para que negociara con una comisión. Cuando se reunieron Ubico se mostraba fatigado, sin la energía habitual, pero sereno, les dijo: No sé lo que quiere el pueblo. Mi gobierno es un gobierno justo.

Le repusieron: No es de extrañar que el General Ubico ignore los deseos del pueblo, ya que se ha aislado de él en su largo periodo de 14 años durante los cuales ha usado sólo sistemas de opresión. No puede haber justicia en un gobierno que tiene millones de quetzales depositados en el Banco Central mientras el pueblo se muere de hambre. Los enfermos en los hospitales están tirados en el suelo, no hay camas. El Ministro de Salud los interrumpió para decirles: Nunca Señor Presidente, ha habido un presupuesto más alto como el que tenemos en el Ministerio de Salud.

La discusión continuaba y el Licenciado Viteri dijo: Si lo que el Gobierno quiere son víctimas, no lo hagan con los que están manifestando, para eso estamos nosotros. Disponga de nuestras vidas. Se retiraron y la situación en la calle empeoraba. El sábado 30 de junio, los manifestantes gritaban: ¡Únanse, únanse! ¡Que renuncie Ubico!

Los Generales más cercanos a Ubico se reunieron de emergencia y el General Ponce Vaides, dirigiéndose a Ubico le dijo a nombre de sus compañeros de armas: Señor Presidente: En vista de las difíciles circunstancias que vivimos y para evitar más derramamiento de sangre, nos permitimos pedirle que renuncie. Ubico les respondió: Ya la tengo preparada. “Prefiero dejar la Presidencia antes que acceder a las reformas sociales que me piden. No quiero reinar sobre herejes”.

* Miembro del Grupo de Escritores Guatemaltecos en el Exilio SAKERTI y del Frente Popular.

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