jueves, 16 de julio de 2009

EL TRIUNFO DEL PUEBLO HONDUREÑO LO ES DEL FUTURO


SI HONDURAS VENCE, LATINOAMÉRICA TAMBIÉN LO HARÁ
La Gotera No. 7, GUATEMALA, 16 DE JULIO DE 2009 –AÑO 9-

A 18 días del golpe de Estado que expulsó al Presidente legítimo y Constitucional de Honduras, José Manuel Zelaya Rosales, el gobierno de facto ha visto mermado su poder. Afloran ya en ellos signos de debilidad y confrontación entre sus filas. El arresto de varios oficiales contrarios a dispararle a su pueblo, así como la renuncia del canciller de facto, Ortéz y la filtración de la carta del golpista Micheletti dirigida al General Romeo Vásquez Velásquez donde le recordaba la Misión a realizar el 28 de junio (día del golpe de Estado) han sido claras señales de desaliento entre los golpistas ante la valiente, constante y organizada resistencia del pueblo hermano de Honduras avivando a Zelaya y su canciller, Patricia Rodas, en su intensa actividad internacional así como otros actores de su gobierno. Estos talantes, apoyados por la categórica diplomacia de los países del Alba, Grupo de Río, Unasur y la OEA han desbaratado las argucias del Imperio y sus conjuraciones apañadas por el Presidente Arias de Costa Rica de un diálogo espurio cuyo objetivo fundamental era ganar tiempo a favor de los golpistas. Ello, fue apuntalado por la gran prensa genuflexa a Washington. Todos sus editorialistas y columnistas, de norte a sur del continente y en otras latitudes del planeta en esta columna vertebral de medios abyectos al capital, a una sola voz, argumentaron la misma idea: “Zelaya no debía volver para evitar un baño de sangre”. La iglesia de las elites con Oscar Maradiaga a la cabeza y en nuestro país, con su homólogo Rodolfo Quezada Toruño, se hizo eco de ese argumento a favor de los sediciosos. Velada amenaza que fue desarticulada por la digna resistencia del pueblo hondureño y los pueblos y gobiernos dignos de Latinoamérica.

El llamado a la huelga general, que como lo hicimos ver desde esta tribuna, es la “solución final” para darle el tiro de gracia a esta “estafa golpista”, ha sido por fin consensuado para hoy jueves y mañana viernes 17. Apuntalando estos esfuerzos populares que por lo mismo, son fundamentales, desde el otro lado del mundo, en el balneario de Sharm El Sheik en Egipto donde se inauguró la Cumbre del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), el Presidente constitucional de la República Dominicana, Leonel Fernández, en representación de América Latina y el gobierno legítimo de Honduras, el día de ayer 15 de julio de 2009, propuso que todos los miembros de dicho movimiento condenaran al gobierno de facto y golpista de Roberto Micheletti, lo cual se logró por unanimidad. Dicha condena proveniente de los 108 países agrupados en esa instancia consiguió aislar aún más a los golpistas. Ante ello, el gobierno de Barack Obama se ha visto en la necesidad de desmarcarse de los gorilas, para no atraerse la desaprobación de la comunidad internacional cuya condena ha sido universal, especialmente en momentos en que Obama acuerda una cosa pero los que controlan el complejo militar-industrial tienen otra opinión muy diferente. Entonces para no evidenciarse más, aprieta tuercas, hace mutis y deja solos a los golpistas. Los que realmente controlan el poder en Washington deciden dejarlo así, al fin y al cabo Honduras es nada en comparación a Rusia o el Medio Oriente. Evidencia que la lucha de clases se presenta mejor en el campo de las relaciones internacionales.

Convencidos estamos que el gobierno legitimo y constitucional de José Manuel -Mel- Zelaya, será instalado de nuevo en la hermana república de Honduras, los golpistas como parte del “trato” para no provocar una convulsión innecesaria serán recibidos en la gusanera del continente, Miami, desde donde, a la sombra de sus amos, seguirán vociferando sus acrimonias y conspirando contra la digna Honduras como lo siguen haciendo contra sus respectivos gobiernos las, cada vez menos aceptables, “comunidades terroristas en el exilio”: la cubana y la venezolana.

Si la parte más preclara del pueblo, logra aprovechar la fuerza de las masas que la coyuntura histórica les ha brindado en bandeja de plata, seguramente instalarán una Asamblea Constituyente que redacte una Constitución, como también ya lo dijimos, sea a imagen y semejanza de los más pobres y desvalidos de la sociedad hondureña y amarrar el poder militar al poder civil para que situaciones como las que se dieron no se den nunca más. Para que el las Fuerzas Armadas sean el ejército del pueblo, con el pueblo y para el pueblo. Asimismo, se establecerán leyes que sancionen a los medios de comunicación que como los de ahora, se pusieron al servicio de los golpistas, para que en el futuro sea un delito la impudicia, el soborno y el palangrismo en aras de instituir un periodismo libre, independiente y veraz. Un periodismo realmente profesional que recupere las glorias de cientos de comunicadores quienes, incluso, perdieron la vida por decir la verdad a manos de los enemigos de la libertad como estos golpistas que, queriendo recuperar el poder, argumentaron razones constitucionales para hacerlo.

Dos cosas hay que rescatar de entre las amargas lecciones que nos ha dejado la experiencia “golpista” en Honduras, para estar vigilantes y prestos a combatirlas de raíz cuando se presenten de nuevo:

1. Que los pueblos del mundo, por esa conciencia crecida a la luz de las luchas ya no estamos dispuestos a aceptar rompimientos constitucionales de ninguna índole, ya sea abiertamente militares o disfrazados con vericuetos leguleyos. Ambas variantes aplicadas en Honduras.

Esto, que también se cocinó en Guatemala con la telenovela Rosenberg, denunciada por nosotros igualmente desde este estrado, debe establecer una clara advertencia contra los golpistas, militares y civiles, en cualquier rincón de nuestro continente. De ahí, que la estructura participativa del pueblo debe ser implementada en todo ámbito donde intervengan relaciones de poder. Esto generará experiencia y barrerá paulatinamente con el caudillismo, amiguismo y compadrazgo.

Asimismo, incrementará la politización de las masas lo que permitirá gobiernos más transparentes y con claros intereses colectivos.

2. Que los medios estructurados y apuntalados por el Imperialismo, especialmente la CNN y los genuflexos a sus posiciones noticiosas e informativas, así como la organización que se ha autoerigido como la intermediaria ética y moral en América Latina para “condenar” o “alabar” medios informativos y/o gobiernos, la Sociedad Interamericana de Prensa –SIP-, han dejado de ser referentes periodísticos por sus posiciones a todas luces a favor de los intereses imperialistas, especialmente de los Estados Unidos y, en este caso específico, de los golpistas hondureños. Esto, urge a constituir a los gobiernos democráticos, en reunión especial y específica para ello, leyes y reglamentos tanto éticos como del propio oficio, que establezcan parámetros para la labor periodística enmarcados dentro de la veracidad y el respeto. Esto, con el objetivo de salirle al paso a la especulación, la descalificación y la desinformación como ha ocurrido en otras latitudes en detrimento de la verdad pero que en Honduras a raíz del golpe, ha sido más evidente dicha complicidad. A la vez, exigir la disolución de tan “corrompida” Sociedad Interamericana de Prensa –SIP- que solo ha servido para eximir a gobiernos y palangristas al servicio de las causas imperialistas. La situación en Honduras fue más que evidente y probatoria para exigir su salida de los países que se precien de democráticos en los cuales su actuar ha sido de desestabilización en vez de defensora de la libre emisión del pensamiento y la información.

En el caso que nos ocupa, de flagrantes violaciones a los derechos de los hondureños a ser informados verazmente y a la libre circulación de información, interrumpida por los golpistas, incluso con la expulsión del equipo de periodistas de Telesur, cuya cadena noticiosa es la única que ha informado desde el lugar de los hechos el drama del pueblo, el cierre de canales locales y su militarización y la abierta connivencia de medios nacionales e internacionales –CNN- a favor del “cuartelazo”, la SIP avaló con su silencio o a lo sumo, con sus tibias e incluso, contradictorias declaraciones, dichas violaciones.

Estamos seguros que pronto el pueblo hondureño enrumbará hacia un futuro mejor. Afrontará el porvenir con más seguridad y dignidad.

Su triunfo será el triunfo de los pueblos latinoamericanos y su victoria será un paso más en el desmantelamiento del sistema excluyente y elitista que nos gobierna como es el capitalismo, y una luz que nos guiará en la búsqueda de un sistema económico y político que encumbre al ser humano como sujeto de la historia.

Con la confianza en la gloria del pueblo hondureño, desde Guatemala nos unimos al coro de los pueblos del mundo que proclamamos: ¡Venceremos!

1 comentario:

ruthdetello dijo...

Hoy a 38 días del oprobioso golpe de Estado, la derrota del pueblo hondureño también será la de todos los pueblos que luchan por vivir en democracia (aunque sea sólo representativa, por que ahora ya ni esa quieren aceptar los oligarcas). Esperemos que ese heroico pueblo resista porque sino...basta con escuchar a don Dionicio Gutiérrez vociferando ya sin ningún pudor en contra de Venezuela, Bolivia y Ecuador principalmente, para que nos ericemos de imaginar lo que viene para los pueblos si en Honduras se pierde la batalla. ADELANTE HERMANOS HONDUREÑOS Y QUE EL DIOS DE LOS POBRES ESTÉ CON USTEDES.

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