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viernes, 4 de septiembre de 2009

¿Qué acaso no es lo mismo?


Por Mynor Alonzo

Durante los últimos días han surgido varios movimientos asistencialistas que promueven un intento por paliar la crisis alimentaria en el país. Movimientos que van desde la “Maratón contra el hambre” de Radio Sonora y Telecentro 13, hasta grupos de jóvenes que “promueven la solidaridad con los necesitados” (tema que dejare para una próxima ocasión).

Lo irónico de esta situación es que las reacciones de los medios y de la sociedad civil se agravaron a partir de la declaración por parte del Ministro de Salud, Celso Cerezo, en donde exponía que: "Para que haya hambruna en un país la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que debe haber más del 10% de desnutrición aguda y nosotros no llegamos ni al 1%; lo que tenemos son problemas de sequía fuerte y gran inseguridad alimentaria en el 'Corredor seco': Jalapa, Jutiapa, Santa Rosa y El Progreso".

Claro que esta es una declaración tonta, y fue señalada por basarse en las estadísticas; y dejar completamente de lado a las personas, incluyendo infantes, que padecen hambre. Y claro está, si no tienen comida no es porque no trabajen, sino gracias a la sequia que resulta como consecuencia del cambio climático promovido por la contaminación ambiental.

Al escuchar esto lo primero que se vino a mi mente fue el sistema económico vigente. ¿Qué acaso no es lo mismo? El Capitalismo es un sistema completamente basado en las estadísticas y los movimientos del mercado, en los datos económicos y financieros, en el aumento o descenso del PIB, etc. Es un sistema deshumanizado por completo, al cual solamente le interesa el enriquecimiento y no la distribución justa y equitativa de la misma. Es un sistema basado en estadísticas y no en las necesidades del ser humano.

Tras estas situaciones nunca faltan los que dicen: “siempre en donde hay hambre es donde la gente no trabaja”, y en su mayoría este tipo de comentarios son expresados por personas que viven a costa de la plusvalía generada por la fuerza de trabajo de los obreros en una empresa.

Como resultado me vino esta pregunta: ¿Cuál es la diferencia entre la estúpida declaración del ministro de salud sobre la falta de hambruna (que solamente está basada en datos estadísticos y no toma en cuenta el hambre y la necesidad de los seres humanos que la padecen) Y el sistema capitalista (que se basa en los movimientos estadísticos del mercado y basa el progreso en el incremento o decrecimiento de el PIB, dejando por un lado al Ser humano y sus necesidades.)?

viernes, 10 de julio de 2009

Acerca del posible rompimiento de la soberanía en Honduras


Mynor Alonzo

Soberanía, según el diccionario de la RAE es la “Autoridad suprema del poder público”, pero para analizar a profundidad donde verdaderamente es interrumpida la soberanía de un estado es necesario tomar en cuenta de donde viene esa autoridad.
Luego del golpe de estado o “sucesión de poder”, como prefieran llamarle, ha corrido infinidad de comentarios sobre una supuesta violación de la soberanía hondureña a manos de la política internacional adoptada por el mundo entero, lo cual analizare desde mi punto de vista a continuación.

En las Ciencias Políticas uno de los conceptos clásicos de Soberanía ha sido el de Jean Bodin que es “el poder absoluto y perpetuo sobre una república[1]” sin embargo según Bodin este poder recargaba sobre un soberano que mandaba a todos y no obedecía a nadie. Luego seria Jean Jacques Rousseau quien renovaría el concepto señalando que “la soberanía debe descansar en el pueblo, y esto daría paso al poder, enajenando sus derechos a favor de la autoridad.” Por tanto todos los individuos serian libres y a la vez súbditos de una autoridad creada por ellos mismos y donde también participarían, esta idea fue llamada soberanía popular.

Debido a esto surge el Conde Sieyès quien dice que la soberanía debe descansar sobre la nación y no sobre el pueblo, ya que con el populismo mandan las mayorías y esto da lugar a el atropello de las minorías y el rompimiento de sus derechos, por tanto debería ser tomada también la historia y cultura de la nación para formar la soberanía.

En la actualidad gracias a la Democracia actual y al desarrollo de los pueblos tanto la soberanía popular como la nacional forman a los estados, y esta soberanía esta expresada plenamente en la Constitución de la república de cada estado. Tomando en cuenta esto es deducible que quien pase por encima de la constitución de un estado a su vez está pasando por encima de la soberanía del mismo.

El pueblo hondureño en el año 2005 eligió democráticamente y siguiendo su constitución política como presidente a José Manuel Zelaya, el cual constitucionalmente debía gobernar el país durante el periodo 2006-20010, La justificación por parte de quienes lo removieron del poder para llevar a cabo esto es el hecho de que el presidente Zelaya violento la constitución política tras una serie de acciones entre las cuales se encontraban la intención de llevar a cabo una encuesta popular para averiguar si el pueblo estaría de acuerdo con una reelección o no.

Sin embargo de ser cierto que Zelaya rompió el la constitución, legalmente competía el llevar a cabo un juicio político y de salir culpable una destitución del poder, sin embargo la madrugada del 28 de junio de 2009, miembros del ejército hondureño, dirigidos por políticos opositores del gobierno Zelayista entraron a la fuerza a la residencia del presidente, lo subieron a un avión y lo exiliaron a Nicaragua, acción que hasta el mismo ejercito, a través de su consejero jurídico acepto ser ilegal[2], justificándolo con el “intento de evitar un baño de sangre”.

A esto la respuesta de la comunidad internacional por completo fue un rotundo rechazo al nuevo régimen, tomando acciones como la suspensión de organismos internacionales de honduras, el cierre de fronteras, entre otras. Sin embargo nunca han invadió ni forzado a restituir en el puesto a Zelaya, y siento esta situación de mucha influencia en los opositores de los gobiernos mundiales es totalmente pertinente que todos los gobiernos mundiales repudien esta acción y están en su libertad de tomar las políticas internacionales pertinentes a su parecer.
Por lo tanto desde mi punto de vista descarto por completo el rompimiento de la soberanía por parte de los organismos internacionales hacia Honduras, ya que acción similar fue impulsada por Estados Unidos ante cuba al momento de la revolución, dándole la espalda, y embargándolo, sin embargo Cuba con el mundo ignorándole, hizo valer su soberanía y resistió 50 años de aislamiento político y económico únicamente comerciando con países amigos.

Debido a este análisis concluyo que si en algún momento se rompió la soberanía Hondureña, jamás fue por parte de la comunidad internacional como nos quieren hacer pensar algunas personas, sino que fue quebrantada por un pequeño grupo de elite hondureña, que se vio afectada en sus intereses por las políticas de Zelaya y reacciono ilegalmente, removiéndolo y exiliándolo del país, y ratifico su postura delincuencial al no permitir el descenso de la nave que lo trasportaba de regreso el domingo siguiente al golpe de estado.

[1] Jean Bodin, Los seis libro de la República.
[2] http://ecodiario.eleconomista.es/internacional/noticias/1378671/07/09/El-Ejercito-de-honduras-reconoce-que-cometio-un-delito-al-sacar-a-Zelaya-del-pais.html

martes, 2 de junio de 2009

¿Políticas Sociales?


Mynor Alonzo

Es increíble observar que el gobierno insista en “ponerle una gorra al país en lugar de ubicarlo donde no le pegue el sol” ya que sus “Políticas sociales” no demuestran otra cosa que no sea ineptitud al tratar de mitigar los problemas en lugar de solucionarlos.

El auto nombrado “Gobierno de la Solidaridad” tristemente ha mal interpretado el termino solidaridad, haciendo creer a las personas y hasta a ellos mismos que este significa mitigar y mantener, ya que las políticas implementadas en su mayoría tienen pinta de proselitistas en lugar de sociales, dando limosnas a la gente en lugar de brindar acompañamiento y oportunidades que es lo que realmente el pueblo necesita. Por el contrario mitiga el sufrimiento y les permite subsistir en las mismas condiciones infrahumanas, dando lugar a estúpidas acusaciones por parte de resentidos y ambiciosos que tachan de huevones, mantenidos y vendidos al pueblo que prefiere recibir la “ayuda”, a cambio de quedarse sin sustento.

El mayor ejemplo de esto son las inútiles acciones tomadas ante la ola de suicidios desde el puente El Incienso en la capital, (no culpo a los desafortunados por tomar tal decisión, ya que es depresiva la falta de oportunidades en el país y es peor si le agregamos el individualismo despectivo al cual somos sometidos día con día) ya que los últimos meses el puente ha estado vigilado por al menos seis agentes militares para “evitar que se lancen más personas”. Me pregunto: ¿Qué puede hacer un soldado si alguien decide tirarse del puente? Le dirá: “¡No se tire o le disparo!”. Así que notablemente esta acción demuestra que lo que se intenta es disminuir la estadística de lanzamientos, en lugar de mejorar la condición de vida de las personas para que estos casos no se den.

El Diccionario de la lengua española de la RAE indica que la palabra solidaridad es: “Adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros.” Pero estas políticas implementadas nunca se adhieren a la causa de los necesitados, nunca les brindan oportunidades para salir adelante, no les facilita el estudio ni la preparación, ni mucho más.

Eso sin mencionar el Articulo dos de la Constitución Política de la República de Guatemala que indica: “Es deber del Estado garantizarle a los habitantes de la República la vida, la libertad, la justicia, la seguridad, la paz y el desarrollo integral de la persona.” ¿Donde está promovido el desarrollo de la persona? Mucho menos la justicia y la seguridad, y claro está que sin esas tres necesidades no se puede lograr la paz.

Igualmente versa la constitución en su artículo 4: “En Guatemala todos los seres humanos son libres e iguales en dignidad y derechos. El hombre y la mujer, cualquiera que sea su estado civil, tienen iguales oportunidades y responsabilidades. Ninguna persona puede ser sometida a servidumbre ni a otra condición que menoscabe su dignidad. Los seres humanos deben guardar conducta fraternal entre sí.” Tristemente hemos llegado a la alienación humana de creer que el tener más de Q15.00 diarios para alimentar a la familia completa es vivir dignamente, ¿Por qué si los funcionarios creen que el salario mínimo en Guatemala es digno no ganan eso? ¿Por qué el Estado no lucha por esa igualdad de condiciones en el área laboral? Por qué en lugar de brindar estabilidad laboral piensa y aprueba estúpidas “soluciones” de los empresarios como lo son el trabajo por horas y por tiempo determinado, sin mencionar los renglones estatales que privan a los trabajadores de los servicios que el mismo Estado creó y obliga a brindar (IGSS, IRTRA, aguinaldo, etc.).

Lo más despreciable de todo esto es que hasta el momento este gobierno sea uno de los que más ha promovido “políticas sociales”, que aunque fallidas lo están intentando.

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