lunes, 15 de julio de 2013

MORATORIA MINERA: UN NUEVO ENGAÑO DE OTTO PÉREZ MOLINA

El engaño del gobierno derechista de Otto Pérez Molina inició la noche del 9 de julio. En su programa de televisión anunció que presentaría una iniciativa al Congreso de la República para decretar una moratoria de dos años al otorgamiento de licencias para minería metálica. En este anuncio estuvo acompañado del operador de los intereses de las empresas mineras, petroleras y energéticas, el ministro de Energía y Minas, Erick Archila, y por su operador para mediatizar movimientos sociales: Miguel Angel Balcarcel.
El engaño, entre otros aspectos, está en lo siguiente:

1. El gobierno ha otorgado un sinnúmero de licencias mineras en lo que va de su periodo. Y, en los días previos, otorgó 11 licencias para minería metálica en varias áreas del país.

2. El enuncio es hecho después de haber satisfecho todas las licencias solicitadas por el capital transnacional y local en materia de minería. No es de extrañar que la mineras no haya dicho nada al respecto y que esta medida sea parte de un plan concertado con las empresas expoliadoras.

3. Asimismo, fue hecho manteniendo la política que criminaliza y reprime la resistencia ciudadana. El último acto fue la captura de tres luchadores contra la minería en San Juan Sacatepéquez. Asimismo, sigue permitiendo el asesinato de luchadores sociales, siendo el último: Santos Fidel Ajau Suret, quien hacía parte de la resistencia en La Puya, San José del Golfo, donde opera la Mina El Tambor, propiedad de la empresa Kappes, Cassiday and Associates –KCA.

4. La propuesta será enviada a un estancado y antipopular Congreso de la República, donde podría durar años su discusión y aprobación.

5. Si aprueban una nueva Ley de Minería, será para facilitar nuevamente la minería y con ello la continuidad del saqueo.

Es indudable que con el engaño, lo que pretende el gobierno es disminuir la resistencia de los pueblos contra la minería, por un lado, y tener mejor capacidad de control sobre la resistencia en general contra distintas formas de explotación y despojo. Asimismo, disminuir la exigencia de nacionalización de los recursos estratégicos como el agua, la energía eléctrica, el petróleo, los minerales, entre otros.

La resistencia contra la minería y la lucha por la nacionalización no puede caer en el engaño.

A pesar que el acto demagógico del presidente se origina en el crecimiento de dicha resistencia, no debemos olvidar que el gobierno está haciendo su juego político, y para nada está interesado en frenar el expolio y su apetito de enriquecimiento.

Por eso, la lucha debe seguir avanzando hasta la victoria definitiva.
FRENTE POPULAR
Soberanía, Dignidad, Solidaridad
¡Vamos Patria, la lucha continúa!

viernes, 12 de julio de 2013

Denunciamos el cobarde asesinato de Santos Fidel Ajau Suret Activista del Plantón de La Puya

Santos Fidel Ajau Suret de 54 años de edad, vecino de la aldea San Antonio El Ángel y activista del plantón de La Puya, fue cobardemente asesinado el día martes 9 de julio, cuando volvía a su vivienda.
Repudiamos este vil asesinato ejecutado a las 17:15 horas por dos hombres que se conducían en motocicleta en el camino de terracería que va de San José del Golfo a la aldea San Antonio El Ángel. Don Fidel recibió tres balazos por la espalda y luego dos tiros de gracia.
Además denunciamos que en la noche del mismo día martes 9 de julio, desconocidos realizaron disparos de arma de fuego frente a la casa de Yolanda Oquelí, en San José del Golfo.
El modus operandi de este asesinato es similar al del atentado contra Yolanda Oquelí en el mes de junio del año pasado. El domingo recién pasado Santos Ajau había recibido amenazas por parte de personas que han participado en los hostigamientos organizados por la empresa minera. Entre el mes de junio hasta la fecha, se han dado incidentes de hostigamiento y amenaza contra la resistencia en el plantón de La Puya, que incluye disparos con arma de fuego.
Las personas de las comunidades de San José del Golfo y San Pedro Ayampuc se oponen a la instalación del proyecto minero Progreso VII Derivada, autorizado por el Ministerio de Energía y Minas sin haber consultado a la población de los municipios afectados. El proyecto minero es propiedad de la empresa estadounidense Kappes, Cassiday & Associates -KCA.
Los inversionistas de este proyecto han lanzado una campaña de hostigamiento y atentados contra la resistencia de La Puya, contratando a ex militares que estuvieron activos durante el conflicto armado interno. Tal es el caso del militar retirado Pablo Silas Orozco que ha encabezado las agresiones contra los activistas de La Puya. Orozco está ligado a proceso judicial por amenazas contra comunicadores sociales a quienes agredió física y verbalmente durante el mes de noviembre del año pasado.
Las comunidades que conforman en la resistencia La Puya, están en reuniones de acercamiento para exigir la cancelación del proyecto minero Progreso VII Derivada ante máximas autoridades como el Presidente Otto Pérez Molina y los ministros de Gobernación, Energía y Minas, y Ambiente y Recursos Naturales. A dichas autoridades les exigimos la cancelación inmediata de las licencias mineras y de hidroeléctricas otorgadas a empresas que han realizado acciones criminales contra la población.Tal el caso de Ecoener Hidralia Energia – Hidro Santa Cruz en Huehuetenango, Mina San Rafael – Tahoe Resources Inc. en Santa Rosa y la misma Kappes Cassiday & Associates -KCA.

¡Alto a los asesinatos de defensoras y defensores de la vida y el territorio!

¡Exigimos la investigación a fondo y el esclarecimiento del vil asesinato de Santos Fidel Ajau Suret!

¡Exigimos la investigación sobre el atentado e intimidaciones en contra de Yolanda Oqueli!

¡El gobierno de Pérez Molina debe cancelar las licencias a empresas extractivas que han realizado acciones criminales contra la población guatemalteca!

¡Sí  a la vida, No a la minería!

Firman:
Comunidades en resistencia de San José del Golfo y San Pedro Ayampuc –La Puya-
Alexandra Pedersen, Canada
Alianza Política Sector de Mujeres
Ana López Molina
Asamblea de Pueblos de Huehuetenango por la Defensa del Territorio -ADH-
Asociación ADISMI, Aldea Maquivil San Miguel Ixtahuacan, miembro de la Red de Pueblos Indígenas del Sur
Asociación Colectivo Poder y Desarrollo Local (CPDL)
Asociación de Estudiantes y Profesionales de Santa María Tzejá, Ixcán, Quiché -AESMAC, KEMB'AL NO'J-
Asociación de Mujeres Aq'ab'al, Santa Cruz Barillas,
Asociación de Mujeres de Guatemala AMG
Asociación de Mujeres de Petén Ixqik
Asociación Feminista La Cuerda
Asociación Maya Uk´u´x b´e
Ayuda de la Iglesia Noruega AIN
Carmen Reina
Ceiba
Central Campesina ch`orti` Nuevo Día
Centro de Acción Legal y Ambiental –CALAS-
Centro de Investigación sobre Inversión y Comercio CEICOM, El Salvador
Centro Internacional para Investigaciones en Derechos Humanos
Coalición Todos por Guatemala - Canadá
Colectiva de Mujeres Feministas de Izquierda
Colectivo Clavel Rojo
Colectivo MadreSelva
Comité en defensa de la vida y por la paz de San Rafael las Flores.
Consensus Multimedia - Ottawa
Daniel Volpe
Delmi Arriaza
Dorotea Gómez
El Comite de la Justicia Sociale de Montreal
Emanuel Bran Guzmán
Frente Popular
Fundación para el Eco-desarrollo y la Conservación FUNDAECO
Fundación Rigoberta Menchú Tum
FUNDESCO (Fundación para el Desarrollo Comunitario)
Gabriela Porras Flores
Grupo Monseñor Romero
Guatemala Community Network - Toronto
Iglesia Luterana ILUGUA
Julio Ceren - Trabajador Comunitario.
Julio Fernando Revolorio
Lucrecia Hernández Mack
M4 Guatemala
Marco Vinicio Cerezo Blandón
María Eugenia Solís García
Mario Enrique Sosa
Mario Godínez.
Maritimes-Guatemala Breaking the Silence Network (BTS-RES) – Canadá
Maya Alvarado
Monseñor Álvaro Leonel Ramazzini Imeri -Diócesis de Huehuetenango-
Monseñor Bernabé de Jesús Sagastume Lemus -Diócesis de Santa Rosa de Lima-
Puente de Paz
Ramón Cadena
Red de la No Violencia contra las Mujeres -REDNOVI-
Reverenda Emilie Teresa Smith Iglesia Anglicana de Canadá Rony Ubaldo de León
Sara Kendall
Seguridad en Democracia - SEDEM –
Servicios Internacionales Cristianos de Solidaridad con America Latina Oscar Romero
Simona V. Yagenova
SOCIÉTÉ CULTUREL UASHTEU de Canada
Solidaridad de Austria con Guatemala.
Tito Medina - Cantautor
Tzijolaj - Canadá
UDEFEGUA
Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas UNAMG
University of Northern British Columbia - Guatemala Research Group (Canada)
Ursula Roldán A, académica y activista social.
Víctor Ferrigno F.
Voces de Mujeres
Waqib´ Kej
Ximena Morales, Antropologa, activista Derechos Humanos.

Yuri Giovanni Melini

lunes, 8 de julio de 2013

V CONGRESO POLÍTICO DEL FRENTE POPULAR "HUMBERTO CARRILLO LUNA"

El Frente Popular realizó su V Congreso Político el 6 de julio de 2013.

Como un proceso crítico y autocrítico, sobre la base de recuperar los principales avances, retrocesos, fortalezas y limitaciones, compañeras y compañeros de distintas organizaciones y procedencias, fuimos protagonistas en la revisión de lo actuado durante el último año de trabajo y lucha.

A partir de escuchar varias experiencias de resistencia contra los proyectos extractivos y expoliadores y contra la represión implementada por el Estado y el actual gobierno, hicimos una aproximación a la coyuntura nacional, que nos permitió tomar decisiones de distinta naturaleza para avanzar en luchas específicas y en luchas estratégicas, en las cuales nos hemos planteado dar nuestro aporte al avance de la lucha revolucionaria en Guatemala.

Como es nuestra tradición democrática, también elegimos a las compañeras y compañeros que integrarán la Coordinadora Nacional y quienes tendrán la tarea de darnos conducción política y coordinar nuestra acción durante el período 2013-2014.

No menos importante, fue el homenaje realizado al Compañero Humberto Carrillo Luna y cuyo nombre recibió nuestro V Congreso Político. Del Compañero Carrillo Luna se recuperó su historia como revolucionario comprometido con la lucha de nuestros pueblos y con el aporte del Frente Popular a la recuperación de la Revolución Guatemalteca.

FRENTE POPULAR


Vamos Patria, la Lucha continúa

Soberanía, Dignidad, Solidaridad

Guatemala, 8 de julio de 2013

jueves, 4 de julio de 2013

EL SECUESTRO DE EVO MORALES: UNA AFRENTA PARA AMÉRICA LATINA


Vedar el uso de aeropuertos internacionales y el secuestro sufrido por el Presidente Evo Morales constituyen actos atentatorios contra la seguridad, integridad y soberanía que se concretiza en la persona del presidente boliviano. Han sido acciones despreciables y condenables. Son una afrenta en contra de Bolivia, de toda América Latina y de todos los pueblos dignos y soberanos del planeta.

Francia, España, Italia y Portugal negaron –violando la Convención de Viena de 1961– el aterrizaje del avión en que se transportaba el presidente boliviano, en retorno de Rusia donde participó en la Segunda Cumbre del Foro de Países Exportadores de Gas. Pero además, Evo Morales estuvo secuestrado durante 13 horas en Viena (Austria) bajo la sospecha que en su avión se encontraba Edwar Snowden, ex contratista de la CIA, quien actuó en interés público del pueblo norteamericano al denunciar y divulgar información que comprueba que el propio Estado estadounidense estaba sometiendo a espionaje a su propio pueblo y, por consiguiente, violando su propia constitución política.

Es evidente que los cinco países actuaron en comparsa cómplice con la persecución imperialista de Estados Unidos contra Snowden. Pero el hecho se constituye también en una acción de ilegalidad, de irrespeto e intimidación contra Evo Morales y en general en contra de los dignos presidentes que han encabezado la política de soberanía, la gestación de las verdaderas independencias de los pueblos latinoamericanos y la búsqueda de rutas alternativas de desarrollo y construcción democrática, como Rafael Correa y Nicolás Maduro.

Como era de esperarse, los verdaderos gobiernos dignos y soberanos, ya se han pronunciado condenando el hecho. Y las organizaciones que nos consideramos dignas y que luchamos por la soberanía de nuestros pueblos y nuestros Estados, también nos pronunciamos condenando a dichos Estados e incitando a los pueblos de todo el mundo a denunciar y condenar la política imperialista de Estados Unidos y la comparsa de gobiernos como los de Francia, España, Portugal, Italia y Austria que se han puesto como alfombras de Washington y han concretado el retroceso de Europa al feudalismo.

Manifestamos, por último, nuestra solidaridad con el Digno Presidente Evo Morales y don el Digno Pueblo Boliviano y acuerpamos las medidas que dignamente decidan los pueblos y Estados libres de América Latina.

FRENTE POPULAR
¡Soberanía, Dignidad, Solidaridad!
¡Vamos Patria, la lucha continúa!

lunes, 10 de junio de 2013

EL EX GENERAL EN SU MADRIGUERA (III). El cerco se cierra

COLECTIVO “LA GOTERA”

El Acuerdo o Carta de Londres de 8 de agosto de 1945, que estableció el Estatuto del Tribunal de Núremberg, definió como "crímenes contra la humanidad" el "asesinato, exterminio, esclavitud, deportación y cualquier otro acto inhumano contra la población civil, o persecución por motivos religiosos, raciales o políticos, cuando dichos actos o persecuciones se hacen en conexión con cualquier crimen contra la paz o en cualquier crimen de guerra"(http://es.wikipedia.org/wiki/Genocidio#cite_note8). La Convención sobre imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de los crímenes de lesa humanidad considera el genocidio del género crímenes de lesa humanidad.

En 1946, la Asamblea General de las Naciones Unidas confirmó los principios de Derecho Internacional reconocidos por el Estatuto del Tribunal y proclamó la resolución 96 (l) sobre el crimen de genocidio, que define como una “negación del derecho de existencia a grupos humanos enteros”, instando a tomar las medidas necesarias para la prevención y sanción de este crimen.(Ibíd)

Esta resolución cristalizó en la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 260 A (III), de 9 de diciembre de 1948.

La definición de genocidio plasmada en la Convención de 1948 ha sido acogida en el artículo 4 del Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, de 1993, el artículo 2 del Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, de 1994, y el artículo 6 del Estatuto de Roma de 1998, por el que se creó la Corte Penal Internacional.

El genocidio o asesinato en masa también se diferencia del asesinato en serie, que consiste en el asesinato sucesivo y periódico de personas aisladas, mientras que el genocidio es "una negación del derecho de existencia a grupos humanos enteros", de acuerdo con la Asamblea General de Naciones Unidas. El genocidio tiene, en este sentido, un carácter masivo, por lo que con frecuencia necesita de la colaboración efectiva de una estructura social (Ibíd). Tal fue el caso de la población ixil que vivía en conglomerados en aldeas, caseríos, parajes y tenían una organización comunitaria ordenada por sus costumbres, tradiciones y entramados político-sociales, igual que muchas otras a las cuales masacró el Ejército Nacional de Guatemala y por las cuales también deberían abrirse procesos en el futuro inmediato. Contra ellas, actuó la estructura organizativa y jerárquica de ese mismo cuerpo castrense. No hay vuelta de hoja.

Precisamente por ello, es que el caso de Ríos Montt es especial y emblemático en el ámbito del Derecho Internacional ya que en su política contrainsurgente de “quitarle el agua al pez”, se “negó el derecho de existencia a grupos humanos enteros”, por el solo hecho de considerar a dichos grupos como apoyo a los insurrectos. Esta tesis está contenida en los planes contrainsurgentes Victoria y Sofía elaborados por los estrategas militares de esa época. Lo que indica que las matanzas, las cuales se admitió existieron, tanto de parte de los testigos de la fiscalía como de la defensa, son tipificadas como crímenes de lesa humanidad, por ende, perseguidos a nivel local e internacional por ser delitos de carácter internacional de acuerdo al artículo 7 del Estatuto de la Corte Penal Internacional. No cabe duda.

Sin embargo, algunas de las críticas al alcance del concepto de genocidio se centran en el hecho de que no se considere como tal más que los actos realizados contra grupos nacionales, étnicos, raciales y religiosos, y no los realizados por otros motivos, como los sociales o políticos. Sin embargo, por ello se recalca que, al abrirse con la generalización del concepto a “grupos humanos enteros”, también se abrió la persecución contra el ex general Ríos Montt a pesar de las argumentaciones de sus defensores, que centraron sus alegatos en qué en su caso no hubo genocidio pues no se exterminó a la etnia ixil. Argumento que queda sin sustento al demostrar sus mismos testigos que sí hubo exterminio de grupos enteros, y no solo contra los ixiles. Porque su exterminio a todos ellos, quizá no fue por ser considerados indígenas exclusivamente, sino por “comunistas” o por apoyar a estos.

Esos argumentos que fueron plasmados, no solo en los planes contrainsurgentes ya mencionados sino aún hoy, en pleno siglo XXI, empleados en los diferentes comunicados e infamatorios de las organizaciones pro-oligarcas que apoyan al ex militar de marras como AVEMILGUA, la Liga Pro Patria y la Fundación Contra el Terrorismo. Incluso, en las opiniones de algunos columnistas de medios escritos de derecha provenientes de entidades de estudios superiores y de organizaciones liberales que los expresan notoriamente, pueden ser utilizados como medios de prueba para robustecer la causa contra el genocidio levantada contra el ex general Efraín Ríos Montt y Mauricio Rodríguez Sánchez y otros asesinos implicados en las matanzas.

Muchas voces, unas intencionalmente, otras ignorantes de la profundidad del delito, se han alzado afirmando que el ex general no sabía nada de lo que hacían sus subalternos y que eran los jefes de zona o los comandantes de guarnición los que sí conocían de esas matanzas. Argumento que incluso fue parte central de su alegato en forma personal. Sin embargo, esa exculpación solo demuestra de nuevo su cobardía, ya históricamente famosa, porque él era el Comandante Supremo del Ejército y no había decisión que no se llevara a cabo sin su consentimiento. Él mismo lo expresó en un discurso cuando fue Jefe de Estado y que, para su mala suerte, quedó grabado y el cual ha sido reproducido en múltiples ocasiones por la red en el marco de su enjuiciamiento.

Aunado a ello, como una piedra de moler sobre su anciano cuello pesa también el antecedente histórico que se desprende del caso por genocidio en Ruanda contra Jean Paul Akayesu.

Este caso constituye un hito mundial al ser considerada la primera condena internacional por Genocidio y la primera en reconocer la violencia sexual como actos constitutivos de genocidio.

El Tribunal Penal Internacional para Ruanda, creado el 8 de noviembre de 1994, en el caso Akayesu, declaró a un acusado culpable de violación por no haber impedido ni detenido una violación en su calidad de oficial, y no por haberla cometido personalmente. El tribunal consideró que la violación constituía tortura y que, dadas las circunstancias, la violación generalizada, como parte de unas "medidas dirigidas a impedir nacimientos dentro del grupo", constituía un acto de genocidio. Por ejemplo, en las sociedades donde la pertenencia a una etnia está determinada por la identidad del padre, violar a una mujer para dejarla embarazada puede impedirle dar a luz a su hijo en el seno de su propio grupo. (Ibíd)
Tal y como lo expresaron las decenas de testimonios de muchas mujeres ixiles sobrevivientes que sufrieron estas vejaciones, sin contar a las que fueron asesinadas después de haber sido violadas y las que fueron asesinadas junto a sus nonatos o recién nacidos, sin saber nada de sus hermanas ruandesas en el sufrimiento y la agonía.

Todo indica que el ex general, a pesar de ser beneficiado con la anulación de su sentencia por ese crimen por parte de una muy cuestionada Corte de Constitucionalidad y, a pesar de los devaneos de sus defensores por lograr una amnistía que creemos no se atrevan los de la misma Corte a promulgar para él, porque ello pondría la tapa al pomo para que sea desestructurada tal como lo está hoy, será alcanzado por la justicia. De ahí, su hosquedad y su enclaustramiento, a tal punto que la luz del día le mortifica quedándole solo la noche, bajo cuyo manto de nocturnidad aprovecha para trepar por los muros sombríos de su soledad, cual serpenteante y torva figura igual a la nacida de la mente del escritor inglés Bram Stoker.

jueves, 6 de junio de 2013

UN NUEVO GOLPE CONTRA LA JUSTICIA POR GENOCIDIO


Uno de los generales más emblemáticos de la política de genocidio en Guatemala, Efraín Ríos Montt, están siendo objeto de múltiples beneficios por parte de un sistema de justicia copado por los intereses corporativos y contrainsurgentes devenidos de la guerra fría.
A pesar de haber sido condenado por genocidio y faltas contra la humanidad y sentenciado a purgar el resto de su vida en la cárcel, la Corte de Constitucionalidad decidió anular el fallo. Con ello, gesta una nueva etapa en la estrategia por evitar que tanto el general genocida, como su jefe de inteligencia, José Rodríguez Sánchez, sean condenados y, con ello, se confirme judicialmente el genocidio que padeció el Pueblo Ixil, el cual todavía sufre las consecuencias. Se anula y se prolonga una sentencia, que de darse y quedar en firme, confirmaría el carácter de la política planificada e implementada integralmente por el Estado estadounidense, la cúpula militar y la oligarquía local. Abriría la posibilidad, asimismo, para que otros militares participantes de dicha política, como el mismo presidente de la república, Otto Pérez Molina, sean llevados a juicio y condenados.

Después de múltiples excusas de juzgadores, hoy parece que los acusados y la red oscura, fascista y cómplice que intenta mantenerlos en la impunidad, han logrado que un tribunal que pareciera afín, conozca el caso. Y sin duda, continuarán con sus esfuerzos porque el proceso, en cualquiera de sus fases, deje en libertad a los sanguinarios generales.

Este hecho es sin duda indignante y una afrenta contra el pueblo guatemalteco y contra la justicia. Por eso manifestamos nuestra condena a quienes siguen construyendo el muro de la impunidad en Guatemala. Por ello manifestamos nuestra solidaridad hacia las víctimas del genocidio. Por eso somos parte de la lucha por lograr JUSTICIA.

Como afirmamos con anterioridad, “El camino es largo e incierto todavía. Las estructuras contrainsurgentes siguen apoderadas y sus mecanismos de poder serán puestos en marcha. Por eso habremos de cuidarnos y estrechar lazos de hermandad y solidarios para contener sus envestidas. El espíritu de lucha debe fortalecerse hasta lograr justicia y paz.”

FRENTE POPULAR
Soberanía, Dignidad, Solidaridad
¡Vamos Patria, la lucha continúa!
Guatemala, 6 de junio de 2013

ÉPOCA DE RENACIMIENTO


En honor a Bradley Manning y Los Cinco Héroes cubanos presos en las cárceles del Imperio
Colectivo “La Gotera”

El Renacimiento fue un movimiento cultural que cambió los conceptos que se tenían del ser humano y su entorno establecidos especialmente durante la Edad Media. El humanismo y el avance de la ciencia fueron sus principales improntas.

Hoy, el siglo XXI parece ser el destinado para ser testigo de un novo Renacimiento. Como todo en la historia, éste se ha venido fraguando, tomando como base las prolongaciones del tiempo establecidas en los estudios del brillante intelectual norteamericano, Immanuel Wallerstein, desde el siglo XVIII, con la irrupción de la Revolución Francesa que a su vez fue acumulación de conocimiento y ambición que devino en el capitalismo alimentadas por las revoluciones burguesas de Holanda e Inglaterra, hasta la caída de la Unión Soviética. No obstante eso, que fue una pausa más en el largo devenir de la humanidad, arrancó con un nuevo ciclo histórico que quizá tenga menos duración que su predecesor por la velocidad con que se suscitan los acontecimientos derivados del avance incontenible de las fuerzas productivas, ilustradas mejor en la informática.

En él, ya se han dado con mayor profusión crisis sostenidas en los centros tradicionales financieros y el prefacio de conflictos de mediana escala que bien pueden, si no existe la imaginación y la audacia de frenarlos, de explotar en uno de magnitudes catastróficas para el propio planeta.

Las grandes potencias que brillaron en los siglos XVIII hasta las postrimerías del XX, han dejado de hacerlo. Su decadencia es elocuente y no solo en lo productivo, financiero sino de liderazgo en temas tan apremiantes y de interés mundial hoy como es el del respeto a los derechos humanos y el respeto a la autodeterminación, ya no solo de países, sino de conglomerados étnicos, e incluso, locales.

Estados Unidos y la Unión Europea, otrora paladines de los Derechos Humanos, han demostrado que esa bandera cuando no les ha servido la han pisoteado. Tal es el caso de Afganistán, Irak, Libia y Siria donde sus tropas han mancillado no solo la soberanía de esas naciones sino los derechos más elementales de sus ciudadanos. Esas tropelías han degenerado en políticas sistemáticas de abusos y violaciones flagrantes a los derechos humanos tales como los paraísos de las torturas: Abu Graib y Guantánamo; los vuelos de la muerte donde varios países de la “democrática” Europa participaron llevando y trayendo prisioneros de guerra en un vil secuestro y posterior desaparición con el fin de torturarlos en bases militares a instancias de Washington. En Libia apoyando a los grupos yihadistas que derrocaron a Muammar Al Gadaffi a quien en claro linchamiento transmitido por televisión a todo el mundo, lo asesinaron cobardemente. Y, ahora en Siria, equipando claramente a los grupos terroristas y de mercenarios con armas gruesas y acordando con ellos secretamente a espaldas de su población, derrocar a su presidente legítimo. Procurando con ello, instaurar en esa parte del mundo gobiernos títeres para su futuro ataque a Irán, para lo cual necesitan neutralizar a Rusia y China con la ocupación de Siria.

En este caso, Siria se ha convertido en la joya de la corona, tanto del pasado como del futuro. Su caída o su triunfo, significaría un giro estratégico para el avance de las fuerzas conservadoras o su freno. Por lo mismo, estar al lado del pueblo sirio y sus legítimas autoridades es estar contra el terrorismo y la guerra.

Es con estas intromisiones, con la instauración de una fuerza supranacional en lo militar y judicial, como la justicia norteamericana se ha manchado, a raíz de los aún no clarificados atentados del 11-S, con sugerencias fascistas que han hecho retrocederla a un neo- macartismo. Derivado de ello, sus propios ciudadanos han sufrido violaciones a sus derechos, persecuciones, vigilancias y delaciones en todos los ámbitos de su vida. La paranoia se ha diseminado como arsenal de guerra que no solo proporciona la excusa ideal para seguir justificando incursiones preventivas en otros países sino para crear un aparato de seguridad interna impresionante alrededor de sus propios ciudadanos y con ello, anular la potencial protesta.

Casos representativos que hablan de ese cerco violatorio es el del soldado Bradley Manning, analista de inteligencia del ejército de Estados Unidos, acusado de haber entregado a WikiLeaks centenares de miles de documentos que dan cuenta de algunos de los crímenes de lesa humanidad cometidos por Washington en Afganistán e Irak y, el de los Cinco Héroes antiterroristas cubanos: Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar, Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando González Llort y René González Sehwerert. Este último liberado a cambio de renunciar a su ciudadanía norteamericana.

El delito de Manning fue develar las políticas de exterminio de su gobierno contra poblaciones enteras las cuales se pueden catalogar de genocidas. Por develar planes de tortura, maltrato, humillación y martirio contra prisioneros políticos que así lo fueron por el hecho de defender a sus propias naciones contra los invasores tanto en el plano militar como en el político.

Manning osó trasladar dichas informaciones al portal WikiLeaks a través de documentos clasificados sobre dichas violaciones por parte del ejército gringo en sus tropelías en Afganistán e Irak. Los Cinco, por haberse infiltrado en organizaciones terroristas de Miami, como Hermanos al Rescate y Alpha 66, formadas por grupúsculos que desean derrocar la Revolución en Cuba y que aún, no importándoles provocar incidentes entre la Isla y Washington, mucho menos la catástrofe que ello provocaría en su propia patria, forzar a Estados Unidos a invadirla. Esto con el único y mezquino objetivo de retroceder a Cuba a las condiciones que tenían antes de la Revolución del ’59 y por supuesto, erigirse estos líderes terroristas en los nuevos gobernantes de la mayor de las Antillas y, como corolario, recuperar para Estados Unidos su colonia más rica y emblemática en el continente.

Los casos Manning y el de los 5 Héroes Antiterroristas cubanos han revelado aún más al mundo que la justicia norteamericana no es el modelo a seguir, ni mucho menos. Gracias a la difusión de las arbitrariedades y las inquinas racistas de muchos de sus jueces y funcionarios medios y menores, ha sido develada tal cual es. Para los amigos todas las facilidades, para los considerados por ellos, enemigos, la ley. O, lo que esté fuera de la ley.

Toda esa parafernalia del respeto a los derechos humanos y el debido proceso; de la democracia y la libertad no son más que fantasías cuando la elite que gobierna esa poderosa nación siente peligrar su estabilidad y la permanencia de sus privilegios.

Miles han sido los héroes anónimos que han sucumbido en las cárceles imperiales, bajo el tormento de sus torturas y vejaciones, aislados de sus seres amados y la sociedad. Ateridos por el terror y el frío de la soledad, finalmente muchos son asesinados por oponerse a una camarilla de criminales que mantienen al mundo en zozobra y oscuridad.

Empero, como Bradley y los Cinco Héroes cubanos, que representan la dignidad de los anónimos que llenan esas mazmorras del Imperio alrededor del mundo, los pueblos hoy dan la batalla por ellos en los diferentes campos donde enfrentan a los ejércitos mercenarios que sucumben bajo los pies de los patriotas que defienden la causa de su familia, su hogar y su tierra.

Si el viejo Renacimiento fue antecedido de las nuevas ideas del humanismo. De la claridad en la arquitectura, contra el oscurantismo de castillos y conventos medievales; de la luminosa y lozana desnudez en el arte ante el escondrijo y el secreto o del libre comercio que desbancó la autarquía, hoy este nuevo Renacimiento promete la paz y el diálogo en vez de la guerra y la imposición; la solidaridad por sobre el egoísmo a que nos acostumbró el capitalismo; la igualdad entre pueblos ayer enfrentados; la eliminación de fronteras ante el empuje de las tradiciones compartidas y, ante todo, una nueva forma de producir, de distribuir y de consumir donde el ansia desaforada por la ganancia quedará eliminada y las necesidades reales de las mayorías, satisfechas.

Mujeres y hombres de ciencia, o simplemente, quienes se opusieron a los poderes feudales y sus abusos fueron conducidos a la hoguera y a sufrir los más atroces sufrimientos en esos aterradores tiempos, entre cuyos artilugios leguleyos estaba el acusarlos de brujas y hechiceros, nigromantes y adivinos para justificar ante sus comunidades su suplicio y muerte. Hoy, en similares circunstancias, la ley del Imperio justifica el asesinato, la tortura y el confinamiento de miles de titanes anónimos alrededor del mundo, entre los que se cuentan Bradley Manning y los Cinco Héroes cubanos: Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar, Antonio Guerrero Rodríguez y Fernando González Llort, quienes aún siguen presos. Y, aunque estos últimos, sean ahora cuatro por la liberación de René González quien sigue en batalla por sus hermanos cautivos, como lo seguimos todos los que creemos en la verdadera justicia, el objetivo es que sean pronto liberados para demostrarle al mundo que los umbríos gobernantes del mundo son cada vez más débiles pues carecen de razón alguna. Que su tiempo se acabó.

¡Que vivan los 5 Héroes Cubanos! ¡Que viva Bradley Manning!

LA OTRA LISTA DE LOS CAÍDOS. La más grande; la más vergonzosa para el Estado criollo

Respuesta a la columna de Alfred Kalschmitt “La lista de los caídos” del 31-05-13 en Prensa Libre
COLECTIVO “LA GOTERA”
¿Quién no llora a sus muertos? No existe en esta vida alguno que tenga el corazón tan frío como para que la calidez del recuerdo de sus seres queridos no lo enternezca. “Si vosotros siendo malos sabéis dar buenas dadivas a vuestros hijos, cuanto más vuestro Padre celestial sabrá dar buenas dádivas a quienes le obedecen”, sentencia la Biblia en uno de sus pasajes.

Sale a colación dicha sentencia pues llama poderosamente la atención la postura del señor Alfred Kalschmitt que en su columna del viernes 31 de mayo en Prensa Libre de Guatemala: “La lista de los caídos”, hace una solemne, dramática y conmovedora mención hacia los más de dos mil muertos en combate provenientes del Ejército Nacional.

Después de una apasionante alusión, olvida Kalschmitt, que la gran mayoría de estos, eran combatientes quienes, armas en mano, cayeron luchando contra sus similares de la guerrilla y no gente desvalida, desarmada e inocente como los niños a los cuales mataron esos mismos “combatientes” de su “glorioso” Ejército Nacional a quienes canta sus odas, cometiendo además el desparpajo racista que expele su espíritu de ladino desorientado, cuando en líneas posteriores hace alusión peyorativamente a las víctimas de sus “valerosos soldados” reduciéndolos a frutos imaginarios de “literatos y cuentistas”… con los cuales “…han cautivado a una audiencia nacional e internacional para captar apoyo político y financiero”.

Sigue diciendo don Alfred que “hasta el día de hoy resulta difícil entender los ideales que justifican levantarse en armas y tomar el poder…”. Por supuesto, ¿Qué podría entender el señorito quien envuelto en bata de seda, calzado con pantuflas y con taza de café de exportación en mano ve desde su chalet a los indios de Atitlán encorvados bajo el peso de la leña juntada en el campo para cocinar y calentarse? Que tontería esa de juntar chiriviscos habiendo estufas.

¿Qué puede entender él de trabajos cuando nunca los ha pasado por provenir de familias siervas de oligarcas?

Negar la muerte de miles -más de doscientos mil para información del escribiente-, en el lado del pueblo llenaría páginas de páginas de cualquier matutino. La única diferencia es que detrás de las víctimas civiles no hay jugosas cantidades para pagar su publicación ni intenciones macabras para arrancar conmiseraciones populistas. Solo en los corazones de sus sobrevivientes está grabado el dolor de sus nombres y su memoria.

Aparte de ello, con esas devociones, Don Alfred fustiga al ciudadano común el disparate de haberse levantado en armas ante las injusticias que ni él ni sus lacayos jamás han padecido, por tanto, jamás entenderán.

Los que viven a diario los padecimientos de la miseria saben certeramente que no hubo disparate alguno en aquellos momentos, sino un apremio colosal, así como hoy tampoco lo hay, pues las condiciones siguen siendo similares a las de aquellos tiempos y quizá más pues los indicadores de pobreza extrema y exclusión en vez de mermar van creciendo como la impaciencia en la mayoría del pueblo.

Que don Alfred le rinda pleitesía a la memoria de sus caídos. Todo derecho le asiste. Nosotros le rendiremos reverencia a la memoria de los miles que cayeron sin siquiera tener conciencia del por qué los asesinó la gloriosa tropa del columnista que, en la paradojas de la vida, la mayor parte de sus miembros, sufren también la miseria y la exclusión a que sus amos, después de usarlos como perros de caza, los condenaron.

Para información de don Alfred, con el objetivo de que con sus torpezas siga insultando la memoria de las víctimas del genocidio, aquí sigue habiendo dos Guatemalas. La patria del criollo y sus serviles, y la patria nueva que se reviste de pueblo. Que se baña en las aguas de la esperanza y de una nueva sociedad donde ese criollo y sus devotos deben y tienen que desaparecer.

Guatemala, 31 de mayo de 2013

EL GENERAL EN SU MADRIGUERA (II): Mal paga el diablo a quien bien le sirve


Colectivo de Acción y Discusión Política, La Gotera

Epifanía de último momento. Las fuerzas oscurantistas y medievales en la región retroceden. El pírrico triunfo que obtuvieron los genocidas y sus adláteres con la revocatoria por parte de la supercuestionada Corte de Constitucionalidad de la sentencia dictada al ex general Efraín Ríos Montt, solo sirvió para destapar la olla de grillos que mantenían cubierta las elites siniestras que gobiernan la nación guatemalteca y cuya porquería fue mostrada a fuerza de encono por la valentía del pueblo ixil, y entre éste, sus mujeres, que profirieron una derrota contundente en el campo de la verdad y del respeto a los derechos humanos a la caterva de asesinos encabezados por el ex general.

Un triunfo por la igualdad y la dignidad, al acusar formalmente a un ex jefe de Estado, con el agravante de facto, del delito de genocidio el cual fue probado categóricamente durante el juicio. A raíz de ello, otros actores como los aglutinados en la cúpula del Comité Coordinador de Asociaciones de Comercio, Industriales y Financieras –CACIF-, están en la mira de las investigaciones futuras, así como otras agrupaciones de ultraderecha por las cuales han estado abogando algunos columnistas y opinantes de radio y televisión.

Agrupaciones fascistas que también esperan su turno de indagación como la AVEMILGUA, la Liga Pro Patria, la Fundación contra el Terrorismo y otros.

La historia de esos crímenes apenas ha mostrado la cresta de la podredumbre que guarda en su interior. Los huesos de los asesinados han empezado a manifestarse y hacerse escuchar por medio de sus sobrevivientes. Estos mismos, han empezado a hablar, a pronunciar y denunciar el nombre de sus asesinos y sus abogados.

Intuimos que más temprano que tarde, triunfará la decisión que negar el genocidio será un delito para una sociedad cansada de violencia y muerte; de abusos y humillaciones. Negar el genocidio será una afrenta para el recuerdo de miles de víctimas que fueron eliminadas por el simple hecho de pensar una patria nueva, una patria para ellos, donde sus hijos fueran felices y despreocupados.

Mientras tanto el ex general sigue en su madriguera, a salvo por el momento, pero asustado, intranquilo y hosco pues sabe que el brazo de la justicia puede caer sobre él de un momento a otro. Mientras en su cerebro martillea el viejo refrán: “Mal paga el diablo a quien bien le sirve”.

jueves, 23 de mayo de 2013

EL GENERAL EN SU MADRIGUERA


Para la oligarquía y el Imperio dejó de ser útil

COLECTIVO “LA GOTERA”

Viernes 10 de mayo de 2013. La madrugada fue sacudida por incesante ruido de petardos y serenatas amorosas. El día de la Madre era celebrado con efusión en Guatemala; un país que es señalado por su alta tasa de femicidios, lo cual, sin embargo, no frena a su población rendir homenaje a uno de los íconos de la resistencia contra la cotidiana adversidad: la madre.

Esos cantos, esas pirotecnias de alborada, empero, abrieron el telón para recibir otra de las sorpresas que habrían de partir no solo el día sino la historia misma del país. El Tribunal de Sentencia “A” de Mayor Riesgo dictaba veredicto condenatoria al ex general José Efraín Ríos Montt, gobernante de facto durante el período de 1982-1983 por Genocidio y delitos de lesa humanidad. 80 años de prisión inconmutables para el ex general; absolución para uno de sus lugartenientes: el también militar, Mauricio Rodríguez Sánchez.

Antes y después del parte aguas que significó dicho fallo, opiniones a favor y en contra de los acusados colmaban los medios escritos y audiovisuales y las redes sociales. No era para menos. Un sector de la población, mayoritario por razones observables; quizá ya no tanto, como lo asegura el balance estadístico que no profundiza y por tanto no explica el bajón abrupto en la pertenencia a esa realidad, sino que soslayan el fenómeno, irrumpe intempestivamente: los indígenas mayas. Específicamente los pertenecientes a la etnia Ixil, cuyos ascendientes en tiempos de la guerra interna que se llevó a cabo en Guatemala, se situaban mayoritariamente en el Triángulo del mismo nombre conformado por los municipios de Santa María Nebaj, San Juan Cotzal y San Gaspar Chajul. Los tres, pertenecientes al departamento del Quiché. Enfatizando que éste fue uno de los departamentos más golpeados por el Ejército por ser territorio donde se asentaron los campamentos guerrilleros de la época con objetivos claros de derrocar a los gobiernos militares y cambiar el sistema económico y político que primaba en el país.

La discusión, tanto antes y después de la histórica sentencia, se centró y se centra en si hubo genocidio o no.

Muchos grupos organizados, especialmente los que forman el espectro de la derecha, desde la moderada hasta la más recalcitrante, agremiados en las cámaras empresariales adscritas al Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras –CACIF-, cuadros del Ejército aglutinados en algunas organizaciones extremistas como la Asociación de Veteranos Militares de Guatemala –AVEMILGUA- y la recién estrenada Fundación Contra el Terrorismo –FT-, cuyo presidente es el sargento de reservas, Ricardo Méndez Ruiz, paracaidista e hijo de un coronel del mismo nombre ya fallecido que fungió como ministro de Gobernación durante el gobierno de facto del sentenciado Ríos Montt, ciudadanos comunes, comentaristas de medios de difusión masivos como los autodenominados Libertarios del autodenominado grupo de intelectuales de extrema derecha: Libertopolis, algunos académicos y columnistas, especialmente, simpatizantes con los postulados neoliberales, defienden la tesis de que acá no hubo genocidio.

Por supuesto, ese negacionismo, tuvo que ponerse en funcionamiento a nivel nacional entre las elites y sus adláteres con el objetivo de que las ondas expansivas del fallo no tocaran a los miembros civiles de la oligarquía y de los altos mandos del ejército activos en aquella época que en simbiosis macabra son los presuntos planificadores y ejecutores, en ese orden, de las terribles matanzas y crímenes de lesa humanidad contra población civil desarmada, esencialmente, en poblaciones de ascendencia indígena como la emblemática Ixil.

La enconada búsqueda de la verdad ha venido sufriendo zancadillas por parte de estas organizaciones de ultraderecha a tal punto que no han escatimado recursos para desplegar sendos campos pagados en los diarios de mayor circulación y cuñas en la radio donde sistemáticamente niegan el genocidio, culminando con un libelo de 20 páginas a todo color, firmado por la Fundación contra el Terrorismo en cuyo contenido se siguen discurriendo apoltronadas, inmovilizadas y arcaicas ideas decimonónicas de los años 50, que en el infamatorio suelen ser recuperadas como centrales, dando a conocer con ello, que en la mentalidad de estos grupos las concepciones, aún las liberales, no han permeado y se utilizan más a escala discursiva que en el plano de la realidad. Solo cuando éste conviene para proteger a esa rancia oligarquía y a su brazo militar y ahora político, ejército nacional, que viene frenándonos desde la Reforma Liberal. Incluso, cuando de sociedad incluyente se trata de hablar, a tenor de los cambios mundiales, sus anclas se han fondeado más que en la soflama de la guerra fría, en el discurso encomendero. De esa cuenta, sus argumentos tanto de sus ideólogos como de sus representantes en sus diferentes gobiernos siguen machacando ideas fijas -¡hoy en pleno siglo XXI!-, tales como que:

 Los indígenas son personas manipulables. En esta imagen, se trata de ubicar al indígena como un ser inferior, incapaz de pensar por sí mismo. De tener criterio propio. Que aunque sufra circunstancias miserables que su propia condición de sojuzgado le dé y que, en muchos momentos y espacios, sigue soportando, es incapaz de sopesarlas y, mucho menos, llegar a una reflexión sobre ellas. Y, menos aún, que esa reflexión sea premisa fundamental para cambiar esa situación, aún dentro del mismo sistema capitalista, entre las que se consigna también, la sublevación.

Esta premisa conlleva una fuerte carga de racismo de parte del dominador que cree que la situación social en que mantiene a sus dominados es una cuestión natural. Que siempre ha sido así y, por tanto, lo antinatural es que esos dominados planteen demandas, exigencias para mejorar su vida. Por lo cual, el rebelarse contra ese estado de cosas no solo es egoísta sino ilegal. De ese argumento se desprende que:

 Todo indígena que se rebele comete delito contra el orden establecido. Contenido este orden en la legislación y el imaginario del dominante éste es inconmovible, ineluctable, sagrado. Por lo mismo, si hay quienes osen cuestionarlo deben hacerlo dentro de los parámetros de su estado de derecho al cual, obviamente, solo tienen acceso aquellos que acepten la impasibilidad del dictatorial y que lo conozcan plenamente, por tanto, los ciudadanos a quienes no se reconozca siquiera el derecho a una educación continua y sistemática, como es el caso de la mayoría de pobladores y en este caso con mayor dramatismo el de las comunidades indígenas, es muy difícil que tengan esa posibilidad. Por si eso fuera poco, aquellos que los “asesoren” o, en el lenguaje de los dominantes, los “azucen” para cuestionar ese orden, que puede derivar en rebelión, no solo son culpables por haberles proporcionado ideas señaladas como “exóticas”, sino por manipularles ya que, como se esbozó en el párrafo anterior, el “indio” es incapaz de reflexionar, de pensar por sí mismo, en toda su magnitud, su propio sometimiento.

En este grupo caben los religiosos que bajo una óptica cristiana demanden una mejoría en las condiciones de vida de esas comunidades como parte del sermón de igualdad extraído de las enseñanzas judeocristianas de la Biblia.

Ese juicio racista, se extiende a todo el tejido social, incluyendo a miembros de etnias claramente indígenas por el anhelo de dejar de serlo ya que ello es equiparado a pobreza, discriminación, marginación, abandono y aislamiento. Una idea preponderante de los grupos dominantes (criollos y ladinos) y que deriva en dos vertientes: la más extremista que establece que el “indio” es un animal incapaz de razonar como los blancos, la cual ignorantemente es compartida por una gran cantidad de mestizos, y la otra, la fincada en el paternalismo más rancio que instituye que el “indio” es como un niño pequeño, incapaz de saber que es lo mejor para él, por lo tanto, se le debe guiar para que no se aparte del “buen camino”. Por lo mismo, es influenciable fácilmente. Tesis que recupero, por su similitud con nuestra realidad racista, de los razonamientos del intelectual argentino Luis César Bou, en su estudio sobre la negritud en la historia.

Esas dos variantes del pensamiento racista que nacen con la colonia adoptando diferentes formas y matices, incluso actuando simbióticamente, como en la época liberal, cuando los gobiernos de esa época trajeron extranjeros para “mejorar” la raza -más bien con el ánimo de desaparecerla-, a quienes proporcionaron tierras e indios con el objetivo de que modernizaran la industria nacional. Decisión que históricamente no solo resultó inútil sino contraproducente pues esos extranjeros, si bien trajeron nuevas técnicas de producción, se acomodaron a la estructura agraria fundamental alimentando el sistema latifundista depredador y dependiente. Les fueron entregadas tierras comunales y baldías las cuales sembraron de cultivos de agroexportación con lo cual se agudizó esa estructura agraria de plantación propia de los países tercermundistas y subdesarrollados, ahogando posibilidades de industrialización.

Por otro lado, es importante profundizar en el hecho de que muchos herederos directos de los pueblos originarios reniegan de sus raíces para escapar del estigma que arrastran, pues ahí se `pueden encontrar los motivos que llevaron a la tropa, mayoritariamente compuesta por indígenas, a masacrar a personas provenientes de un tronco común compartido, como es el de ser herederos de los pueblos nativos de América. En lo particular, nuestra tesis gravita en que esa negación es fomentada por la formación castrense que reciben sus miembros lo cual los lleva a privilegiar el espíritu de cuerpo, la lealtad y la disciplina que proporciona el ejército, por sobre lazos, incluso, de familia; no digamos de comunidad. Lealtad que es reforzada con una cadena de mando donde la jerarquía es altamente valorada, incluso más que la vida, donde las órdenes no se discuten, se cumplen. Cumplimiento, incluso de órdenes ilegales, que violan la dignidad humana y la misma Constitución de la República. Ello por medio del terror.

Por lo mismo, se puede determinar que el terror es un elemento cohesionador y de disuasión en ese cuerpo. Desde altos mandos hasta la tropa. Principios de horda que también son perceptibles en otras tribus, especialmente, urbanas como las pandillas cuyos miembros al igual que en el Ejército, están sometidos a ciertos protocolos de iniciación y probatoria de su lealtad sustentados en la crueldad y la sangre fría y que sus miembros, al transgredir esos “principios de lealtad”, pueden y deben ser sometidos a tortura y a la misma muerte como correctivos ejemplares.

Prácticas que han sido diseñadas, enseñadas y perfeccionadas por sistemas castrenses de otras latitudes, especialmente de países con espíritu imperialista cuya bandera es el racismo, el cual se exacerba en especial contra las “razas inferiores” cuando se oponen a su dominio. Sin embargo, cuando sus miembros comparten la visión del conquistador o del ejército de ocupación, se les convierte en aliados, aunque en el fondo se les desprecie. Tal es el caso de las fuerzas armadas de Estados Unidos, Israel, la OTAN, etcétera, que valoran la supremacía étnica, como elemento civilizador, sobre la humanidad y la compasión.

Espíritu de logia donde las diferencias son obviadas en función del fin supremo: el de mantener a salvo los intereses de las oligarquías y derrotar a su enemigo acérrimo, en este caso el comunismo, que en el marco de la lucha mundial sigue vigente como se demostró en lo particular de este juicio por genocidio donde dicho epíteto ha sido parte de la estigmatización por parte de la ultra derecha contra los grupos de derechos humanos y los testigos de la etnia ixil, quienes han mantenido un activismo muy dispuesto para llevar al ex general al banquillo de los acusados.

El Comunismo sigue siendo catalogado por la derecha internacional, o sea los dueños del capital y sus lacayos, como el peligro mayor por su posición humanista y liberadora de las masas obreras y campesinas, pero que llega al paroxismo si es conocido por dichos actores (no confundir con el estalinismo).

Dicha calificación resulta paradójica en estos tiempos, en el entendido de que los pregoneros burgueses han aclamado a los cuatro vientos que el marxismo ha muerto y que yace sepultado bajo los escombros del Muro de Berlín. No obstante, son ellos los que lo resucitan a cada cierto tiempo.

Por otro lado, siguiendo la reflexión sobre los motivos de la tropa para exterminar a sus similares históricos, es importante proponer el concepto de racismo a la inversa. En consideración del término, es pertinente establecer que éste se activa en el subconsciente al contemplar cómo se reproducen mis propias características fenotípicas y culturales en mis ancestros e iguales, las cuales odio y desprecio, pues son ellas las que crean una barrera insalvable entre los no indígenas y yo. No indígenas que no solo no son despreciados, no son marginados y excluidos, sino que disfrutan de las posibilidades de la sociedad. Por tanto, son esas particularidades las que me alejan de ese disfrute social. Empero, al estar en medio de ella, convencido de que he dejado de ser indígena y aceptado por esa sociedad, no tengo consciencia de cuan enferma de racismo se encuentra ésta. Al contrario, si salta algún elemento racial contra mí, el culpable soy yo, por ende, mi gente, mi cultura, mis características físicas, mis creencias que chocan frontalmente con la modernidad capitalista y consumista que es la que domina en la sociedad ladina de clase media.

Por ello, me he propuesto eliminarlas, no solo renegando de mis raíces amargas de esclavitud ancestral sino eliminando al que las sigue poseyendo, reproduciendo y defendiendo; al cual no veo más que como un reflejo distorsionado de lo que no quiero seguir siendo. Ese espejo maldito que hay que romper.

Características que por ser consustanciales con mí historia de infame nacimiento me acompañan a cada instante de mi vida por lo cual las odio profundamente. Por tanto, despreciando y negando o, en casos extremos, extirpándolas de la faz de la tierra y mi existencia como lo que se dio con las masacres, trato de escapar de ellas.

Destruyendo a esos otros que las ostentan, consigo dos propósitos: 1) no me elimino a mi mismo como ente pues no deseo matarme, sino solo elimino lo que en mí desprecio y que sigue prevaleciendo en el otro, lo cual ha sido extraído en mi interior al usurparme la ideología del dominante. En este caso particular, la doctrina militar. No asesino, sino mato, desarraigo lo que me resulta incomodo, por ende, al matar a esos que ostentan esas características anquilosadas, desmonto, elimino la hierba mala para preparar el campo para una nueva siembra. Facilito vida a una nueva realidad. Aniquilo, borro ese pasado y, con ello, cumplo el otro propósito: 2) marco una frontera irrenunciable entre ese pasado y mi nuevo presente; lo que era y en lo que me voy transformando. Lo que era y lo que, a partir de mi incorporación a una nueva realidad, en este caso, al cuerpo castrense, puedo llegar a ser.

Necesario pues, quemar las naves; no volver la cara para ver el juicio destructor de Yavé sobre Sodoma, no añorar el regresar a Egipto. (Es esencial también retomar el papel del protestantismo fundamentalista que entre la oficialidad y la tropa se maneja como doctrina dominante, especialmente en tiempos de Ríos Montt que pasó deseaba convertirse en el guía espiritual para la nación con sus sermones dominicales).

Enajenación que es considerada por el enajenado como positiva pues le trae nuevas oportunidades. En primer lugar, dejará de ser “indio” para abrazar una flamante y naciente personalidad: el ser militar. Y, a partir de allí, ejercer poder sobre otros, indios y ladinos. Incluso extranjeros. Rozarse con la elite gobernante que lo respetará, le temerá por militar. No lo tratará como “indio” y, es más, consultará con sus principales y hermanos militares, sus planes de dominio a la vez que los hará participes de sus privilegios. Del botín.

Masacro mi pasado lastimero de aislamiento, de desprecio, de pobreza, de miseria, de marginación, de inferioridad. Masacro y destruyo al siervo para dar paso al “nuevo hombre” que es apreciado, que es valorado, que es honrado, que es tomado en cuenta por esa nueva comunidad de “iguales”. Comunidad de guerreros que no temen a nada ni a nadie. Que aspiran a encumbrarse en esa pirámide de poder donde el más avisado, el más astuto, el más recio, el más fuerte, el más sanguinario, es el que ostenta un sitial honorífico en esta sociedad patriarcal. En ella, la crueldad, la ferocidad, incluso el sadismo, son arquetipos de superioridad, de hacer saber quien es líder aún en el plano de simple soldado raso. Es menester demostrar esa inescrupulosidad para ser temido por sobre ser querido, sobre ser estimado. Eso es pueril, es mejor ser temido que ser amado. Y, esto a cualquier nivel de relación que se tenga.

Demuestro esa disposición feroz, desalmada, especialmente contra los más débiles, inclusive contra las almas más puras e inocentes como son los niños y aún, los no nacidos, pues no solo son enemigos acérrimos desde su raíz, sino porque son mi reflejo odiado, además de que con ello demuestro mi fuerza, mi coraje. La compasión en esta doctrina es antítesis, por ello, en ese proceso de deshumanizarse, lo primero que se aprende es a matar al mejor amigo: el perro. Iniciación de esa aberrante, estúpida e improductiva lógica.

 Todo descontento, todo malestar social es sinónimo de rebelión. Este argumento sirvió y sigue siendo útil para reprimir cualquier moción de censura popular ante las arbitrariedades, abusos e imposiciones de la clase dominante a través de sus gobiernos.

En los aciagos días de la guerra interna esta consideración sirvió al Estado militarizado para señalar y estigmatizar a todo aquel que osara no estar de acuerdo con la situación –menos contra el sistema-, como enemigo. Éste debía ser neutralizado o eliminado. De ahí, que tanto religiosos, defensores de los derechos humanos, estudiantes, investigadores/docentes, defensores de luchas gremiales, aún de luchas por un mejor salario, sufrieran persecución y represión a tal punto que muchos inocentes fueron asesinados, desaparecidos, torturados o expulsados del país so peligro de su vida. Incluso el terror que fue utilizado para frenar la ola revolucionaria utilizó la matanza indiscriminada no importando si los masacrados no estaban comprometidos con la lucha. De ahí que en las ciudades hubiera matanzas de esta naturaleza como la que hubo contra estudiantes en la entrada de la Universidad de San Carlos, pero que en el campo, se exacerbaron de manera cuantitativa y cualitativa, contra comunidades enteras. Por tanto, fue en la campiña donde la crueldad llegó a paroxismos descomunales amparados sus perpetradores en la impunidad que les concedía la dispersión, el aislamiento e, incluso, el desconocimiento que de esas comunidades tenían los medios de comunicación y por ende la sociedad, lo cual se evidencia hoy incluso, cuando en programas de opinión se deja plasmado que si bien hubo matanzas de niños, mujeres, ancianos y hombre desarmados; que se deja evidente por medio de los testimonios de los sobrevivientes esas aberraciones contra la humanidad; que existen evidencias plenas como las fosas comunes donde se visualizan aún las formas terroríficas de matar a esas personas, el debate se centra en establecer que, a pesar de que hubo matanzas de niños, mujeres, mujeres embarazadas, ancianos, discapacitados, hombres desarmados, violaciones, torturados, quemados en esas magnitudes, no hubo genocidio. Que si bien existen fosas comunes que son macabros y mudos testigos de esas aberraciones, no hubo genocidio. Porque el indígena, a pesar de su muerte numerosa no es un ser humano. Por tanto: ¡no hay genocidio!

Y, los que opinan son ciudadanos de a pie, sin propiedades relevantes, sin abolengo, sin fortuna pero que se sienten parte de la oligarquía dominante. Ciudadanos que al exhalar esos comentarios a todas luces contrarios a las víctimas de las masacres y las violaciones a los derechos humanos, exponen a nuestra sociedad como una sociedad predominantemente racista donde la fuerza de la represión, el autoritarismo, el militarismo son las únicas formas de zanjar las diferencias, transformándose así en una nación fascista, indiferente y cruel.

“La Farsa del Genocidio”, libelo escrito, editado e impreso por la Fundación Contra el Terrorismo, entidad de ex militares, es un recurso muy bien montado para no solo exculpar sino conseguir el apoyo de la opinión pública a toda una generación de oficiales y tropa común que llevaron a cabo crímenes de lesa humanidad contra población civil desarmada e indefensa durante uno de los gobiernos más sanguinarios como fue el del ex general Efraín Ríos Montt, sin menospreciar, a sus antecesores de los últimos cincuenta años del siglo XX ni al de Mejía Víctores. Tratan con él de terminar de engañar a la población la cual a su vez está bombardeada de panfletos auditivos y escritos por actores cómplices de dichos desmanes, donde se establece que en Guatemala no hubo genocidio. Sin embargo, si revisamos el propio término veremos la similitud con los hechos imputados.

El mismo sitio de Wikipedia establece como genocidio: el delito internacional que comprende cualquiera de los actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal; estos actos comprenden la matanza de miembros del grupo, lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo, sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial, medidas destinadas a impedir nacimientos en el seno del grupo, traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo.

Las masacres cometidas por el gobierno de Ríos Montt caben dentro de esos parámetros de crueldad, de racismo, de barbarie. Además de estar concebidos desde antes en los planes Victoria y Sofía. Hubo todo una política de exterminio, especialmente dirigida a las poblaciones indígenas.

Sin embargo, a pesar de lo mesiánico, de lo espléndido, de lo histórico que el general se sentía el fue, como los que creen abrir caminos, los que creen tener al mundo en sus manos, un títere de los siniestros de acá y de más allá. Esos que le pusieron el sable en la mano y después, por loco, le dieron una patada en el culo. Empero, no deseaban que lo llamaran genocida pues sería una afrenta contra esos mismos cerebros. Prefieren los titiriteros que muera feliz en su lecho para doblar la página y seguir haciendo negocios con los bienes de la nación. Esa oligarquía pletórica, brutal y caótica; finquera y de corral regalando a su sempiterno amo y aliado, Estado Unidos, lo mejor que producen sus indios.

Mientras engordan y la mayoría muere famélica bajo la sombrilla del Hambre Cero de Tito Arias y su séquito de funcionarios lacayos, la cúpula eclesial y los políticos siguen jugando a la democracia, a la fe en Dios y las buenas costumbres, mientras sangran el erario público.

Si el pueblo osa levantarse podrá recurrir de nuevo al genocidio que total aquí nunca habrá, como tampoco lo habrá en Medio Oriente.

Guatemala, Mayo de 2013

viernes, 3 de mayo de 2013

NO AL ESTADO DE GUERRA EN TERRITORIO XINCA

El Frente Popular manifiesta su condena ante el estado de sitio decretado en los municipios de Mataquescuintla y Jalapa, en Jalapa, y San Rafael Las Flores y Castillas, en Santa Rosa, por el gobierno militar de Otto Pérez Molina. Un estado de sitio que en realidad es un estado de guerra, donde los militares han sido convertidos de facto en la autoridad de dichos municipios y donde los contingentes miliares, las armas de alto calibre, las tanquetas y los helicópteros están siendo utilizados para reprimir a la población con el supuesto de perseguir a la delincuencia organizada, cuando en realidad se está persiguiendo a la organización y autoridades del Pueblo Xinca. Tal parece que el Estado le ha declarado la guerra al Pueblo Xinca, lo cual pone aun más en peligro la vida de los ciudadanos guatemaltecos en esa región y atenta contra los Derechos individuales y colectivos que corresponden a dicho Pueblo.


Es indudable que esta acción se impone para proteger el saqueo de la minería y otros proyectos de interés del capital transnacional y de empresarios locales, como el Corredor Seco, y para reprimir la digna organización, autoridad y movilización que ha gestado el Pueblo Xinca, en defensa de su territorio. Una imposición que, además, se da en municipios olvidados por el Estado, mantenidos históricamente en marginación y la miseria.

Esta medida, además, es una muestra del carácter autoritario y dictatorial de este gobierno, que en lugar de orientarse a proteger y gestionar los intereses de las grandes mayorías, ha sido un descarado operador de las empresas extranjeras y locales y de sus propios intereses.

Es indudable, asimismo, que esta acción forma parte de la estrategia de criminalización y represión contra la resistencia de nuestros pueblos, y se suma a las acciones de persecución política y judicial, asesinato de líderes, secuestros e intimidaciones de las cuales viene siendo objeto la organización de los pueblos indígenas, y del movimiento campesino, sindical y popular. Hechos de criminalización y represión en los cuales se han visto involucradas autoridades estatales (agentes policiales y militares, del ministerio público, de juzgados)) y operadores empresariales (operadores políticos, empresas de seguridad privadas, medios de difusión masiva), tal y como ha sucedido en Barillas, Totonicapán, San José del Golfo, San Miguel Ixtahuacán, entre otros casos que confirman la política instituida por este gobierno, con la venia de la oligarquía aglutinada en el CACIF. En lugar de proteger a la población, este gobierno ha tomado medidas de protección militar para las empresas transnacionales y locales.

Condenamos, también, que se esté criminalizando a quienes nos oponemos a ese estado de excepción y somos parte de la lucha legítima por la defensa del territorio y la vida. Estamos ejerciendo nuestros legítimos derechos ciudadanos y por eso decimos: No a la minería.

Llamamos a la comunidad nacional e internacional a condenar estas medidas y velar porque no se vulneren los derechos humanos individuales y colectivos.

Los pueblos tenemos derecho a decidir nuestro propio destino y nuestro propio desarrollo. La minería es saqueo, es una imposición autoritaria e indiscutiblemente no es desarrollo. Los estados de de sitio son medidas represivas contra el pueblo.

¡NO MÁS REPRESIÓN!
¡No al Estado de Sitio en territorio xinca!
¡No a la militarización!
¡No a la minería!

¡Unidad y movilización popular!
FRENTE POPULAR
Soberanía, Dignidad y Solidaridad
¡VAMOS PATRIA, LA LUCHA CONTINÚA!

Guatemala, 3 de mayo de 2013

lunes, 29 de abril de 2013

ANTE LA EXPLOTACIÓN Y EL SAQUEO: SOCIALISMO


Este 1º de Mayo, Día Internacional de la Clase Trabajadora, nos encontramos en una situación cada vez más crítica y grave.

La burguesía, como clase social explotadora y dominante en el país, expresada en el CACIF (cúpula organizada de la oligarquía y la burguesía), en alianza o sumisa al capital trasnacional, está impulsando una estrategia dirigida a profundizar la explotación y el expolio. Por eso están queriendo que se aprueben leyes (a través de sus diputados serviles) que persiguen violar aun más nuestros Derechos Laborales. Este es el caso de las llamadas Leyes de flexibilización laboral y productividad que el gobierno servil y descarado de Otto Pérez presentó al corrupto congreso. Con estas leyes se pretende institucionalizar contratos sólo por hora, a destajo, explotar a la juventud con la justificación que se están capacitando en las fincas, fábricas y demás negocios. Con ello suprimir la seguridad social, las prestaciones laborales, pagar salarios aun más bajos que afectarán a la clase trabajadora e, incluso, a las capas medias.

Pero además, la burguesía y las empresas trasnacionales, con su gerente de turno Otto Pérez, están impulsando una estrategia de expansión y profundización del despojo a través de: 1) la minería que nos despoja de los minerales y contamina el ambiente, 2) las hidroeléctricas, para venderle la electricidad a otros países, 3) el monopolio de la electricidad, para cobrarnos carísima le energía, 4) el despojo a campesinos para la expansión de caña, palma, piñón, entre otros productos, 5) la construcción privada de obras públicas y megaproyectos como el Corredor Tecnológico, para beneficio del capital transnacional, 6) la entrega de obras estratégicas como el Puerto Quetzal, para lograr ganancias en sus manos y dejarle vía libre al tráfico de drogas, 7) el mantenimiento y expansión de la privatización de los servicios públicos (salud, educación, etc.), para garantizarle grandes ganancias por ejemplo a las farmacéuticas, 8) el saqueo del Estado, como demuestra el asalto al IGSS, las transferencias fraudulentas, los actos de corrupción a granel, para beneficio de los altos funcionarios públicos.

Y esto lo están haciendo a través de las instituciones y leyes creadas para garantizar sus intereses. Así, son los mismos empresarios y sus operadores políticos que gobiernan desde los ministerios, congreso y organismo judicial, los que deciden las políticas que les favorecen y que se dirigen a profundizar la explotación y el saqueo. Es decir, a mantener un sistema de acumulación de riquezas para los empresarios capitalistas y gobernantes, mientras se mantiene en la miseria, desempleo, explotación y contaminación a la clase trabajadora y a los pueblos originarios, al pueblo mayoritario. Lo que es decir, una sociedad capitalista, basada en la explotación, saqueo, marginación, desigualdad, discriminación y racismo.

Y como parte de su estrategia, hoy están garantizando impunidad a los militares que implementaron una política represiva y genocida para garantizar su dominio y explotación. Esto con el objetivo de garantizar impunidad también a quienes hacen gobierno y bien les sirven y contra aquellos empresarios que dirigieron aparatos paramilitares. Asimismo, están impulsando nuevamente una estrategia de militarización de la sociedad y el Estado, y una política criminal y represiva en contra de organizaciones y dirigentes sindicales, comunitarios, indígenas y populares. Esto es la llamada mano dura.

Es por ello que hoy libramos luchas fundamentales: por la defensa de nuestros Derechos Laborales, por la defensa del territorio y la vida, por la nacionalización de los recursos naturales, los servicios públicos y los proyectos estratégicos. Asimismo, por la ratificación de Convenios que nos favorezcan como el Convenio 189 de la OIT (que beneficia a las trabajadoras de casa particular) y por la vigencia de otros como el Convenio 169 de la OIT. También por la reforma educativa y universitaria integral y democrática. Y, por último y no menos importante, por la justicia y la condena a los genocidas.

No obstante, estas luchas necesitan fortalecerse para que salgamos triunfantes de ellas. Por ello es necesaria una estrategia política que nos permita salir de la indiferencia de grandes sectores populares y avanzar en la organización, unidad y movilización. Sólo desde ahí podremos avanzar en una organización sindical y obrera que salga del economicismo y del entreguismo que hoy es dominante y que impide la lucha de y por nuestra clase social. Sólo desde ahí lograremos la articulación que permita conseguir el cumplimiento de los Derechos de los Pueblos Indígenas.

Por eso insistimos, desde nuestra perspectiva de clase y de pueblos, necesitamos de un programa político, una estrategia compartida, una dirigencia representativa y articuladora de los distintos sujetos y luchas de nuestros pueblos y de nuestra clase social. Sólo desde ahí saldremos del letargo, sumisión y de alianzas turbias de muchos sectores llamados de izquierda. Cómo lograr esto es parte de lo que tenemos que reflexionar y sobre lo que debemos ponernos de acuerdo. Pero es urgente para enfrentar la coyuntura política, para potenciar nuestras luchas sectoriales y para avanzar en la construcción de un país diferente: Socialista.

¡QUE VIVA EL 1º. DE MAYO!
¡QUE VIVA LA CLASE OBRERA DE GUATEMALA!
¡QUE VIVAN LAS LUCHAS DE NUESTROS PUEBLOS!
¡LUCHEMOS POR UNA VIDA DIGNA: TRABAJO, EDUCACIÓN Y SALUD!
FRENTE POPULAR
Soberanía, Dignidad y Solidaridad
¡VAMOS PATRIA, LA LUCHA CONTINÚA!

Guatemala, 1 de mayo de 2013.

lunes, 15 de abril de 2013

UNA NUEVA VICTORIA BOLIVARIANA

El Frente Popular como expresión popular y revolucionaria en Guatemala, saluda al Bravo Pueblo Venezolano, a las fuerzas políticas revolucionarias y al compañero Nicolás Maduro, por el triunfo electoral alcanzado el día 14 de abril.

Sin duda, este es un paso más en la profundización de las transformaciones revolucionarias en la República Bolivariana de Venezuela y una oportunidad para avanzar en la gestación de la Soberanía e Independencia de nuestros pueblos de América Latina, frente al imperialismo como fase superior del capitalismo y frente a los imperios que nos acechan.

El imperio estadounidense y la oligarquía venezolana, con su figura mediática, Henrique Capriles, tratarán de desestabilizar al país alegando supuestas irregularidades en la elección. Sin embargo, estamos convencidos de la justeza del triunfo de Nicolás Maduro y del Bloque Patriótico, así como de su capacidad para derrotar esta intentona antidemocrática y fascista que impulsan desde las cámaras empresariales, los partidos de derecha y desde la embajada estadounidense en dicho país.

No dudamos que Nicolás Maduro sabrá conducir el proceso y consolidar la fuerza revolucionaria para que se concrete el quiebre final hacia el Socialismo.

¡Que viva el Pueblo Venezolano!
¡Que viva la Revolución Bolivariana!
¡Que viva Hugo Chávez!
¡Que viva Nicolás Maduro!
FRENTE POPULAR
¡Soberanía, Dignidad, Solidaridad!
¡Vamos Patria, la lucha continúa!

martes, 19 de marzo de 2013

SECUESTRO Y ASESINATO CONTRA AUTORIDADES DE SANTA MARÍA XALAPÁN EN GUATEMALA

Como Frente Popular denunciamos y condenamos el secuestro de cuatro autoridades del Pueblo Xinka y el asesinato de uno de ellos: Exaltación Marcos Ucelo. Los sobrevivientes fueron Roberso Ucelo, presidente del Parlamenteo Xinka, Mayordomo y Autoridad Mayor, aparecido ayer por la noche, así como Rodolfo Aguilar y Rodolfo López Jiménez, todos miembros de la Junta Directiva de su Comunidad, quienes aparecieron con muestras de tortura y después de haber sido amenazados por sus captores, por ser parte de la lucha por la recuperación de sus tierras y por la defensa de su territorio ante la amenaza minera.


Este hecho de secuestro, tortura y asesinato, se viene a sumar a un conjunto de casos en los cuales líderes comunitarios y regionales han sido amenazados, asesinados o capturados por las fuerzas del Estado, los cuales tienen en común que forman parte de la resistencia contra las distintas formas de despojo que hoy padece el país a manos del capital local y transnacional, con la complicidad de autoridades gubernamentales. Es de hecho, parte de una escalada de terror contra la resistencia legítima, democrática y pacífica de nuestros pueblos.

En este caso particular, la comunidad Santa María Xalapán, después del despojo invasor español, ha sido objeto de constantes despojos por parte de fuerzas políticas y terratenientes regionales, y hoy por las empresas extractivas, quienes pretenden profundizar el despojo de las riquezas existentes en su territorio. En cada momento, quienes han protagonizado tal despojo, se han hecho acompañar de gobiernos terroristas y de las fuerzas represivas del Estado (ejército y policía), así como de grupos paramilitares o milicias privadas protegidas por autoridades estatales locales, regionales y nacionales.

Hoy las sospechas recaen en terratenientes locales que se ven amenazados por las pruebas que, con documentos históricos, demuestras la propiedad colectiva de tierras a favor de la Comunidad Santa María Xalapán. Pero tampoco quedan fuera de sospecha, las empresas mineras, quienes tienen intereses de saqueo en el territorio Xinka.

Como Frente Popular condenamos estos hechos que enlutan a todo el pueblo guatemalteco, y exigimos llevar a los responsables materiales e intelectuales ante la justicia para que sean condenados.

Condenamos igualmente la falta de respuesta rápida de la PNC en este caso, así como la actitud y discurso criminalizante hacia las comunidades xinkas expresada por el Ministro de Gobernación.

Exigimos al Estado en su conjunto garantizar la seguridad y la vida de quienes lograron sobrevivir a este hecho violento y condenable, así como para todos los guatemaltecos y guatemaltecas.

Hacemos un llamado a las organizaciones de Derechos Humanos nacionales e internacionales, a indagar estos hechos y determinar la proveniencia de estos actos criminales.

Por último nos solidarizamos con las familias de los compañeros secuestrados y con la del compañero Exaltación Marcos Ucelo, así como con el Pueblo Xinca.

¡Alto a la escalada de terror contra dirigentes y luchadores comunitarios!
¡No al saqueo!
¡Si a la vida!

FRENTE POPULAR
Vamos Patria, la Lucha continúa
Soberanía, Dignidad, Solidaridad
Guatemala, 19 de marzo de 2013

lunes, 18 de marzo de 2013

UN NUEVO PRESO POLÍTICO EN GUATEMALA

Ruben Herrera ha sido detenido por el Estado guatemalteco.

Además de ser Defensor de Derechos Humanos, luchador social y miembro de la coordinación de la Alianza por la Defensa de los Recursos Naturales de Huehuetenango, y del Consejos de los Pueblos de Occidente –CPO, Ruben Herrera se ha destacado por su compromiso histórico con las causas populares y con los Derechos individuales y colectivos de la clase trabajadora y campesina, de los Pueblos Indígenas y la ciudadanía guatemalteca en general, en cada etapa interpretando con justeza las tareas que impone un régimen económico y político profundamente injusto como el guatemalteco.

Es esa injusticia que hoy se expresa en el saqueo de los recursos nacionales, el servilismo de los gobernantes e instituciones del Estado al capital local y transnacional, lo que origina su captura política.

No obstante que su detención está “justificada” en la orden emitida en abril de 2012 por el Juzgado de Santa Eulalia, en la cual se acusa a 23 líderes comunitarios del municipios de Santa Cruz Barillas por la supuesta quema de maquinaria propiedad de la transnacional Hidro Santa Cruz, subsidiaria de Ecoener-Hidralia Energía, ocurrida el 9 de marzo de ese año, lo cierto es que dicha orden de captura forma parte de la criminalización de la resistencia indígena, campesina y popular que se despliega por todo el país en contra de las formas de saqueo minero e hidroeléctrico. En este caso específico, la resistencia contra las actividades de la empresa española Econer-Hidralia Energía en Santa Cruz Barillas.

Sólo durante el 2013, dicha criminalización ha incluido asesinatos de líderes comunitarios, amenazas y otras formas que intentan quebrar la resistencia en todo el país. También ha conllevado la judicialización de procesos orientados a la detención política con discurso jurídico de líderes locales y regionales de esta oposición legítima, democrática y mayoritaria.

El Estado y el gobierno de turno, en lugar de defender los intereses comunes y públicos, ha sido oficioso defensor del saqueo. En tanto, en el organismo judicial, retrasa en lugar de dar cauce a los recursos judiciales y constitucionales interpuestos por las organizaciones en resistencia, mientras agiliza las denuncias y demandas contra sus dirigentes.

La captura de Rubén Herrera, tienen como antecedente la captura y posterior liberación de quienes habían sido capturados en mayo del año pasado, debido a la carencia de pruebas para demostrar su culpabilidad, por lo que fue clausurada la causa judicial. A pesar de esto, algunos líderes más siguen en prisión. En julio de dicho año, juez competente denegó al Ministerio Público (claramente un actor oficioso con la empresa transnacional) la petición para ampliar las órdenes de captura contra 10 personas más.

Son estas razones y hechos lo que demuestra que la captura de Rubén Herrera es de carácter político. Constituye un acto más de criminalización de la resistencia contra la Hidro Santa Cruz y tiene el objetivo de mermar la lucha por la defensa del territorio desde los pueblos que habitan el departamento y que, en el ámbito nacional, se han hecho manifiestos en 66 consultas comunitarias contra la minaría y las hidroeléctricas.

Por esas razones nos sumamos a las miles de voces que hoy estamos exigiendo la inmediata liberación de Rubén Herrera. Asimismo, denunciamos esta campaña que, evidentemente, es claramente orquestada desde algún poder con la capacidad de conducción de esta ola represiva.

Al Ministerio Público le exigimos que deje de perseguir a los líderes comunitarios y regionales que de forma pacífica, legítima y democrática se oponen al saqueo del país.

A la Corte de Constitucionalidad también exigimos que resuelva los recursos de constitucionalidad presentados en contra de la Ley de Minería.

Al gobierno del militar Otto Pérez Molina, a abandonar su papel oficioso y gestor del saqueo nacional.

A la comunidad internacional hacemos un llamado para incidir en la verficiación de estas Violaciones a Derechos Humanos.

¡LIBERTAD PARA RUBEN HERRERA, PRESO POLÍTICO DEL ESTADO!
¡ALTO AL SAQUEO!
¡ALTO A LA CRIMINALIZACIÓN Y PERSECUCIÓN POLÍTICA DEL LOS MOVIMIENTOS SOCIALES!
¡ALTO A LA REPRESIÓN!

FRENTE POPULAR
Vamos Patria, la Lucha continúa
Soberanía, Dignidad, Solidaridad
Guatemala, 18 de marzo de 2013

Archivo del blog